El Cabildo autoriza 19 apañadas para capturar cabras asilvestradas

El Cabildo ha autorizado las 19 apañadas que tenía solicitadas para la captura de ganado guanil en los espacios protegidos de Gran Canaria. El consejero de Medio Ambiente firmó esta semana la resolución y amplió el plazo para ejecutarlas hasta el 31 de diciembre de 2016. Eso sí, las cabras no podrán introducirse en granjas.

Tras la dura polémica que se generó en abril pasado por la decisión del Cabildo de organizar batidas para eliminar a tiros a las cabras asilvestradas que campan a sus anchas en los espacios naturales protegidos y se comen los endemismos botánicos, el gobierno insular optó por dar una oportunidad a los que aseguraban que es factible capturar al ganado guanil mediante apañadas, un sistema por el que un grupo de personas cercan a los animales y los atrapan en gambuesas. Abrió un plazo para que presentaran solicitudes y se recibieron 19, las mismas que se van a permitir.

El consejero de Medio Ambiente, Juan Manuel Brito, tenía previsto firmar este martes la resolución definitiva dándoles el plácet y ampliándoles el plazo previsto para que las puedan acometer, desde el 31 de octubre inicial, fecha tope que ya se había quedado algo justa, al 31 de diciembre de este año. Explican desde el Cabildo que los interesados solo tendrán ahora que hacer una comunicación previa del día en que quieren hacer la apañada y, una vez acabada, informar del número de cabras capturadas para que así el Cabildo pueda censarlas.

En la última batida a tiros se eliminaron unos 140 ejemplares de las más de 400 avistadas, mientras que la antepenúltima campaña, efectuada en noviembre de 2015, se saldó con 73 cabras muertas de 207 vistas. En cuanto disponga de los resultados de las apañadas, el Cabildo podrá evaluar la eficiencia de un método frente al otro.

Estas capturas colectivas solo podrán practicarse en los bosques de Tamadaba, Guguy y en el Parque Rural del Nublo. En Inagua el tránsito de personas está sometido a severas restricciones. Y las cabras atrapadas no podrán introducirse en explotaciones ganaderas como tales. Lo prohíbe el Gobierno canario para evitar el contagio de enfermedades.