El alpinista tinerfeño Félix Molowny parte al Cho Oyu, su primer ocho mil

17/08/2011
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Después de atacar con éxito el Kilimanjaro (5.985), el Aconcagua (6.962) y el Mustagh Ata (7.500), el alpinista tinerfeño Félix Molowny participará en la Expedición Cho Oyu 2011 para intentar hacer cima en esta montaña nepalí de la cordillera de Himalaya, su primer ocho mil.

El Cho Oyu (o Cho Oyo o Monte Zhuoaoyou), con sus 8.201 metros y situada a 20 kilómetros al oeste del Everest, es la sexta montaña más elevada del mundo y es el ocho mil más fácil de ascender al estar cerca de Nangpa, un paso helado a 5.716 metros que sirve como ruta comercial entre el Tíbet y los sherpas de Khumbu, de acuerdo con la información facilitada por el Cabildo de Tenerife, uno de los patrocinadores de la expedición.

En esta aventura participarán otros tres montañeros de la península, y Jordi Tosas, un alpinista profesional en los ochomiles, será el guía.

Con vistas a la seguridad, Félix Molowny ha preferido ir con un guía en su primer 8.000.

"Estamos hablando de montañas en las que te juegas la vida sin lugar a dudas, por encima de los 7.500 metros la cosa se complica bastante, no valía la pena arriesgarse. Prefiero ir con un guía que te diga por lo menos si las condiciones son viables o no. Quiero volver y seguir haciendo cosas", dijo Molowny.

El montañero tinerfeño dijo que para él es un sueño esta expedición, y añadió que con un poco de entrenamiento y de ganas es posible plantearse un ocho mil.

Explicó que de momento no tiene intención acometer el Everest, aunque no lo descarta para el futuro si consiguiera ayuda económica y material.

La expedición partirá de Madrid el 1 de septiembre y una vez en el Tíbet tendrán un periodo de aclimatación a las alturas que incluye cuatro días en el campamento base, a 4.700 metros, para pasar al campamento base avanzado a 5.400.

Desde esa base avanzada la expedición realizará subidas y bajadas para ir abasteciendo de material y comida los campamentos superiores.

Cuando ya estén instalados los campamentos y los expedicionarios se hayan acostumbrado a la altura, se esperará un periodo de buen tiempo para la ascensión final.

El objetivo no es la cumbre, sino regresar, de manera que la seguridad prevalecerá y se establecerá una hora tope el día de ataque a la cumbre que garantice que hay margen para bajar con luz.

Además del patrocinio del Cabildo de Tenerife, participan en la financiación el Consorcio de Bomberos de Tenerife, el Ayuntamiento de Adeje y las empresas Intersport, Agencia de Aduanas Juan de la Rosa, Mónaco-La Laguna y H10 Hoteles.