Dos emblemáticas joyerías de Triana cierran después de un siglo

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ

Junto a Calzados Lurueña en los próximos días o semanas desaparecerán de la calle Mayor de Triana otros dos negocios emblemáticos de la zona: las joyerías Rubí y Óscar Ernst, que echarán el cierre después de casi 100 años de historia. En ambos casos, no ha sido la crisis la principal razón de los cierres. Hace algo más de dos meses que la emblemática joyería de la calle Mayor de Triana, Óscar Ernst, luce en sus dos escaparates unos carteles que informan de una rebaja del 50% de todo el género por el cierre del negocio. A esta clausura se une ahora también la de la joyería Rubí (abre en horario de mañana), también en la calle Mayor de Triana y que, al igual que la de Óscar Ernst, cierra tras la decisión de sus propietarios de jubilarse «y no tener quien siga adelante con el negocio», según informa la vicepresidenta de la Asociación de Joyeros y Relojeros de Las Palmas, Dara García. Según señala, es una «lástima» la desaparición de estos dos negocios tan emblemáticos y que tienen casi cien años de historia pero «las circunstancias de cada negocio mandan». García desvincula estos dos cierres, uno en la tercera generación y otro en la segunda, de la situación de crisis. Asegura que, aunque el sector de la joyerías también ha sufrido el impacto de la caída del consumo y el descenso de las ventas, su situación «no es tan mala» como la de otros sectores. «Hay una recesión global que a nadie se le escapa pero nuestro sector no está tan mal», afirma. Explica que la gama de joyerías de nivel medio-bajo sí ha sufrido y mucho con la crisis, sobre todo al principio, cuando comenzaron a proliferar las tiendas de compro oro. «La gran mayoría de estas joyerías cerraron. Sin embargo, las que tenemos otro tipo de público, de nivel medio alto, hemos aguantado sin problema. De hecho, ninguna de ellas ha cerrado con la crisis», asegura García. Apunta que la caída de las ventas en los últimos siete años ha podido rondar el 30%. «Hemos hecho algún ajuste y hemos aguantado», afirma la vicepresidenta de la Asociación, quien afirma que en los últimos meses las ventas están evolucionando de forma muy positiva. «La campaña navideña fue muy bien y enero ha sido buenísimo», asegura García, que es la propietaria de la joyería Esmeralda.