Celia Mur: «No todo el jazz que llega desde EE UU es bueno»

La cantante granadina Celia Mur ha impartido una clase magistral a intérpretes canarios. Su potente voz se unirá a la música de la Perinké Big Band en los conciertos que ofrecerá la formación grancanaria el viernes y el sábado, a las 21.00 horas, en el Auditorio Alfredo Kraus.

- ¿Qué intenta transmitir a sus alumnos?
- Lo más importante para mí es que ellos trabajen su voz de una manera empática. Me gusta hablar de empatía y de que el sonido tiene que ayudar a comunicar y a transmitir emociones. Cuando cantamos, uno de los principales efectos es que nos sentimos mejor. Para muchas personas es terapéutico cantar. Mi experiencia me ha enseñado que ese es un factor súper importante a la hora de plantearte cualquier trabajo artístico. Desde mi voz, soy capaz de comunicar, transmitir y empatizar con otros y, en un momento determinado, que el que te escucha pueda olvidar los problemas que tuvo ese día porque has conectado a otro nivel con esa persona y consigues que la música tenga un papel en un plano emocional y terapéutico.

- Usted canta profesionalmente y forma a las nuevas generaciones del jazz. Tiene que tener una idea  clara del momento que atraviesa el género musical en España.  
- Estamos en una encrucijada. En una época de muchas transformaciones y dificultades en general para la música de este género. El principal problema es que no es una música demasiado conocida. El hecho de que no estemos en las radio fórmulas o en lo que se potencia de la industria hace que no se dé la misma visibilidad. Yo creo que, al igual que otros estilos, está surgiendo gente bien formada, que está componiendo de forma impresionante, y grupos con una base muy sólida. Yo creo que, poco a poco, eso irá calando y habrá más gente que descubra, sobre todo gracias a las redes sociales que es nuestro espacio para ser conocidos, que investigue y que encuentre a gente estupenda. En el vuelo en el que vine había distintos canales de audio y, entre los grupos de jazz, había tres grupos de españoles. He de decir que los tres eran catalanes.

- El Taller de Músics tiene un gran peso.
- Ellos tienen una industria y una tradición de más años, tienen mucho apoyo institucional. Eso es algo que se ha reducido mucho con la crisis. Social e institucionalmente esa ayuda que podía haber para que se desarrollaran músicas determinadas en diferentes comunidades ha desaparecido y ha hecho que sea más difícil para los artistas desarrollar su trabajo fuera.

- La ventaja del jazz es que tiene un público minoritario pero muy fiel. No sé si esa fidelidad también la tienen con el jazz español.
- Al público español le gusta el jazz de Norteamérica. ¿Por qué? Porque es lo que ha llegado, es el origen. Al que le gusta el flamenco, le gusta el que se hace en Sevilla y en Cádiz o los artistas que son más relevantes. Pero estamos viviendo una época en la que el jazz es un lenguaje musical. Es decir, el jazz no tiene una localización específica. El aficionado al jazz tiene que tener cierta curiosidad para encontrar grupos, compositores y músicos maravillosos que no vienen de Estados Unidos. El problema es que todos los canales de distribución del jazz y las programaciones oficiales siguen apostando por una línea comercial dentro del jazz. Primero hablo con el mánager, me trae el grupo de Estados Unidos y, como viene de allí, tiene que ser fantástico. A veces es verdad y otras veces no tanto. Nos perdemos a gente de casa que hace música maravillosa en Canarias, en Andalucía, en Galicia...

DOS NOCHES CON CELIA.

Con nueve trabajos discográficos en su haber, Celia Mur compagina su carrera musical con la docencia en la escuela de música Berklee de Valencia. El viernes y el sábado, a las 21.00 horas, subirá a las tablas del Auditorio Alfredo Kraus  junto a los músicos de la Perinké Big Band, que dirige Ximo Martínez. «El repertorio me encanta. Algunos temas los he propuesto yo, y otros me los han propuesto ellos», comenta la intérprete acerca de unos recitales en los que predominará el swing y el jazz.