Canarias aspira a implicar al Tribunal Europeo contra los sondeos petrolíferos

Almudena Sánchez
ALMUDENA SÁNCHEZ

El presidente del Gobierno autonómico, Paulino Rivero, se prepara para librar una nueva batalla en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE), con el fin de impedir las prospecciones petrolíferas en aguas cercanas a Canarias, después de haber perdido el litigio en el Tribunal Supremo.

El Tribunal Supremo todavía no ha notificado al Gobierno de Canarias la sentencia que avala las prospecciones petrolíferas, pero el Ejecutivo no va a esperar a tal formalidad para reaccionar.

El presidente ahondó en la « firmeza» con que continuará moviéndose el Gobierno para «impedir» la «obsesión» del Ejecutivo central de consumar los sondeos.

Parte de esa firmeza se mantendrá en el ámbito judicial «que vamos a exprimir al máximo», reiteró Rivero, tras el varapalo del Supremo. El siguiente paso será irse a Luxemburgo, donde tiene la sede el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

Sin querer desvelar cuál será la estrategia a llevar a cabo, el presidente dio a entender que los Servicios Jurídicos de la Comunidad Autónoma ya se han puesto manos a la obra, a pesar de que «los tres magistrados» de los cinco que componen el Supremo, y que apoyaron las prospecciones, «impiden que se llegue hasta el tribunal europeo».

Así las cosas, Rivero aseveró que «moveremos Roma con Santiago para llegar a Luxemburgo». El máximo responsable de la Comunidad Autónoma se preguntó «¿por qué tan poca transparencia? ¿Por qué se impide acudir a instancias europeas?».

Rivero hizo la «lectura más fácil» que se desprende de las diferencias que, a su juicio, denota la sentencia -tres magistrados votaron a favor de los sondeos y dos emitieron votos particulares-: «hay serias dudas acerca de la legalidad de las autorizaciones a nivel europeo».

En opinión del jefe del Ejecutivo «no es habitual» estas diferencias entre jueces de ese nivel.

No obstante, hay otros caminos judiciales que explorar. Paulino Rivero recordó que ahora se entra en la fase del «expediente de las exploraciones» que vuelve a caer en manos del Ministerio de Industria.

El presidente puntualizó que dicho expediente parte del informe de impacto medioambiental realizado por el ministerio competente, y advirtió que «cuando se consagre la decisión final de autorizar las prospecciones, el Gobierno de Canarias pedirá la suspensión cautelar por el riego de que los sondeos ocasionen daños irreparables» en el entorno.

En cualquier caso, Rivero insistió en que el conflicto sobre las prospecciones «no es un tema jurídico, sino político y social».

En ese aspecto, el presidente dijo que la semana próxima comenzará la ronda de encuentros con los partidos políticos, así como con los accionistas mayoritarios de Repsol -el 7 de julio con Sacyr y el 21 con Caixabank-.

Paulino Rivero desveló que no sería la primera vez que tratara el tema de los sondeos con dichos accionistas, «pero quiero dar formalidad» a esas conversaciones. En todo caso, «no descarto», dijo, que los responsables de Sacyr y Caixabank mediten retirarse de las exploraciones.