Baloncesto

Berni Hernández, un pionero sin miedo a emigrar

08/01/2012

Berni Hernández fue el primero y casi el único. En la madurez del Gran Canaria como equipo de ACB, el arraigo de jugadores de la Isla ha sido imperceptible. Roberto Guerra estuvo muchos años, pero no tantos como Berni, pionero y emblema de los primeros tiempos; de la consolidación y el ascenso a la elite de la Liga.

Hernández iba para futbolista. Y de los buenos. En su familia se respiraba baloncesto, con sus dos hermanas destacando, hasta el punto que una de ellas, Patricia, fue olímpica con la selección española en Barcelona 92. Pero el pequeño de la casa se inicio en el fútbol. Berni jugó de niño en el Huracán y en la Unión Deportiva, pero al cumplir once años optó por la tradición de la casa y jugó por primera vez federado en el Salesianos.

No fue fácil para él decidirse, como él mismo recuerda tomando perspectiva en el tiempo. «Jugaba al fútbol, pero siempre me dejaba caer por la cancha Rodríguez Monroy donde mis hermanas mayores estaban entrenando. Ahí fueron mis primeros pasos en el baloncesto, jugando con las niñas de mi edad», rememora el base.

Berni Hernández sacrificó el fútbol tras sus primeros pasos con un balón de baloncesto en las manos. «Una Navidad participé en el clinic del Salesianos. Por allí estaban Luis López, Santi López o Antonio Torres, siendo éste el que me convenció con once años para quedarme en el baloncesto. Me lo pensé mucho, de hecho estuvo dos semanas compaginando los entrenamientos del basket con los del fútbol. Hubo tardes en las que iba de la cancha a Barranco Seco a entrenar. Pero aposté por el baloncesto».

Y le salió todo redondo. En 1995, con solo 20 años, formó parte de una promoción inolvidable, la que consiguió en Gijón el ascenso del Gran Canaria a la ACB. El último ascenso. Eso permitió al joven Berni crecer como baloncestista. Ese fue el momento en el que inició una carrera longeva en la ACB, con algún episodio en la LEB con Alicante, una de las plazas en las que compitió junto a Gran Canaria, Fuenlabrada y Manresa.

«Fueron años muy bonitos. No podría quedarme con un momento solo. Recuerdo partidos muy increíbles, como uno en la cancha del Real Madrid en la antigua Ciudad Deportiva donde anoté 22 puntos, un triple en la cara del mismísimo Djordjevic y casi certificamos nuestra clasificación para nuestra primera Copa del Rey», cuenta dando carrete a los recuerdos de 15 años de trayectoria profesional.

Berni asiente cuando se le considera un pionero. Lo fue por formar parte de un grupo de jugadores que llevaron al humilde Gran Canaria a lo más alto. Lo fue por atreverse a hacer carrera en la Península, algo que no han conseguido jugadores salidos de la cantera del club.