"A Himar Ojeda no se le ha puesto en ninguna picota"

Señalado directamente por la salida de Himar Ojeda del CB Gran Canaria, el consejero de Deportes defiende su postura. Sus reflexiones -acertadas o no según quién las juzgue- son firmes y desde la convicción de que el tiempo le dará la razón por el bien del club. Escritas quedan.

Óscar Hernández Romano
ÓSCAR HERNÁNDEZ ROMANO

Por comenzar por lo más reciente, ¿contento con el fichaje de Berdi Pérez, supongo? Contentos, satisfechos y sobre todo tranquilos de reincorporarlo porque sabemos que hemos fichado a un gran profesional, que tiene muchísima experiencia en la ACB y en cómo funciona el CB Gran Canaria. Me consta además que tiene mucha ilusión en esta nueva etapa.

¿Además era el deseado por el consejo del CB Gran Canaria, no? Lo deseado en primera instancia era que Himar Ojeda siguiera como director deportivo, que fue lo que se le planteó por parte de Joaquín Costa y Ulises Pérez en distintas reuniones desde hace quince días. Una vez no fue posible que aceptara ese rol, es verdad que dentro del club, y especialmente Costa como presidente, comentó que la idea principal era la de incorporar a Berdi, por su experiencia, por su conocimiento de la casa y también por su buena relación con Pedro Martínez.

Ya que lo nombra, que por otro lado es inevitable hacerlo, aún colea y está en la calle el caso Himar Ojeda. ¿Qué oferta se le propone para que se quede en el club? Exactamente lo mismo que ahora ha aceptado Berdi Pérez, que sea director deportivo y por lo tanto el máximo responsable de esa parcela, lógicamente junto al entrenador, y que su contrato, que era todavía por dos temporadas a razón de 90.000 euros esta temporada y 100.000 la siguiente, pasara a 70.000 y 80.000, más 20.000 de variables por objetivos si lograba que el equipo se clasificara para la Copa o para el Playoff. Creo que es un planteamiento serio, y me ha sorprendido cuando he oído a Himar Ojeda decir que se le quería vaciar de contenido porque no era eso en absoluto, es más, tenía total libertad en la parcela deportiva, y se le explica cuáles son las razones por las que se le pide que asuma ese nuevo rol. En principio se lo pensó, hubo tres o cuatro reuniones, y finalmente nos dijo que no, que quería seguir de director general sí o sí, que se cumpliera su contrato, y ahí es donde ha surgido la discrepancia.

¿Según el informe que se le presenta para justificar su cambio de rol, qué 12 pecados ha cometido el ya exdirector general? He sido y me gustaría seguir siendo extremadamente respetuoso con la figura de Himar Ojeda, y no me gustaría entrar en ese debate a nivel público. Lo que puedo decir es que he visto un informe interno del club que no es de 12 puntos sino de 24, aunque no sé si después los han modificado, en el cual se detectan anomalías, unas graves y otras menos, en el funcionamiento del club, y por eso se le invita a Himar Ojeda para que desde el diálogo, desde el consenso, y no para degradarlo, se ocupe exclusivamente de lo que entiende Costa que es su especialidad y donde puede aportar más al club. Se lo ha tomado a la tremenda, él y alguna de sus amistades, y yo sigo sin comprenderlo, porque si degradar a una persona es ofrecerle un contrato con esas cantidades, creo que a muchos trabajadores en España, por no decir a casi todos, les encantaría ese tipo de degradación.

¿Y esos 24 puntos son solo achacables a su figura? Seguro que no, y creo que nadie ha dicho que sea así, pero la máxima responsabilidad es del director general del club. Si después de una temporada irregular y de ver y analizar las irregularidades que se le presentan la gente no entiende que se le haga a Himar Ojeda esa propuesta, de verdad que no lo entiendo. ¿Habría que dejar que todo siguiera igual? Yo creo que nosotros tenemos que tomar medidas y lo hemos hecho con respeto al trabajo de Ojeda.

¿Y si, en lo deportivo, la temporada no hubiera ido mal, se hubiera adoptado la mima decisión? Yo no digo que esas deficiencias sean solo de un año, sino que vienen de atrás. Por lo tanto, la mala temporada ha influido en la decisión, pero eso no quita para que la situación interna sea igual de mala, y nuestra responsabilidad es que si hay algo que funcione mal intentar arreglarlo. Esa ha sido siempre nuestra intención.

¿Entiende la postura que toma Himar Ojeda al defenderse de lo que cree que no es justo? Lo entiendo perfectamente. No hay absolutamente nada en contra suya, pero igual que el club tiene que respetar que defiende sus derechos, lógicamente también se defenderá como estime oportuno, porque argumentos, entendemos, hay para proceder finalmente al despido, aunque no era lo deseable.

¿No se merecía algo más que una simple frase para comunicar en la web del club su despido? Es verdad que el club en ese comunicado estuvo muy frío, y desde ese punto de vista creo que se podría haber sido algo más condescendiente, por así decirlo. Pero lo que sí quiero dejar claro también, salvando esa cuestión, es que su despido no fue cuestión de una tarde.

Muchas son las reacciones que han provocado esta situación. Casi todas defendiendo la postura de Himar Ojeda. Respeto hasta las opiniones que han rayado el insulto hacia mi persona y a la de Joaquín Costa, pero me parece que algunas son llevadas no desde la objetividad más mínima sino desde la amistad que se ha forjado, comprensible por otro lado, con Ojeda durante muchísimos años. Entiendo que quién lo aprecie y sea su amigo lo defienda, pero a Himar Ojeda no se le ha puesto en ninguna picota ni en ninguna plaza pública.

Especialmente crítica ha sido la oposición en el Cabildo (PSOE y Nueva Canarias), reflejada en las declaraciones de Carolina Darias. Me parece bochornosa la actitud de PSOE y de NC en el consejo. Himar Ojeda no es la primera persona despedida en el CB Gran Canaria; él mismo firmó despidos que han costado indemnización al club y si, por lo tanto, doña Carolina Darias plantea la reclamación de responsabilidad patrimonial personal a Joaquín Costa o a alguno de los miembros del consejo, el actual consejo podría hacer exactamente lo mismo con Agustín Medina, Himar Ojeda y aquellos consejeros (Óscar Hernández, Luis Ibarra) que en el año 2010, por ejemplo, despidieron a dos trabajadores del club, y cuyo resultado final en los juzgados ha sido que el club haya tenido que pagar 75.000 euros. Y, por ponerle otro ejemplo, quiero recordar que fue el anterior presidente del Cabildo, José Miguel Pérez, del PSOE, y el consejero de Hacienda Luis Ibarra, también del PSOE, los que decidieron que el patrocinio del Kalise con el Gran Canaria pasara de 600.000 euros, que era la propuesta, a cero. ¿No sé si doña Carolina Darias quiere pedir responsabilidad patrimonial a José Miguel Pérez o a Luis Ibarra por esa decisión? Sería una buena pregunta.

El propio Himar Ojeda afirmaba verse envuelto en una trama política, que es, en su opinión, la que le ha sacado del club. Cada uno que saque sus propias conclusiones, pero el que fue a su rueda de prensa fue Óscar Hernández, de Nueva Canarias. Si fuera así no se le hubiera ofrecido seguir a Himar Ojeda. Aquí no hay ninguna trama política, lo que hay es un presidente que nos propone una reestructuración, y yo lo único que hago es respaldarlo. El que quiera inventar otras historias, pues que se las invente.