Donald Trump, presidente de Estados Unidos / AFP

Michigan y Pensilvania dejan a Trump sin opciones

Los 16 representantes del Colegio Electoral fueron a la casilla de Joe Biden, que ha sacado 155.000 votos más en ese estado, como lso 20 de Pensilvania

MERCEDES GALLEGO Nueva York

Nunca antes el mundo entero había estado tan pendiente del oscuro y burocrático proceso de certificación de actas electorales en cada condado de EEUU. La campaña de Trump seguía ayer interponiendo demandas en Pensilvania para evitar que eso ocurriera, mientras que una seguidora del presidente se propuso evitarlo ella sola en Michigan. Al final cedió a las presiones de los indignados ciudadanos y de la gobernadora Gretchen Whitmer, que estaba dispuesta a reemplazarla si era necesario.

Los 16 representantes del Colegio Electoral de Michigan fueron a la casilla de Joe Biden, que ha sacado 155.000 votos más en ese estado, como lso 20 de Pensilvania. A Trump se le acaban los recursos, al no haber ganado ni una sola de las 36 demandas que ha interpuesto. Su letanía de acusaciones son «como el monstruo de Frankestein», dijo el juez de Pensilvania Matthew Brann, republicano, para más señas. Eso no desalentó al abogado del presidente Rudy Giuliani, que había repetido ante la prensa los retazos de las teorías de la conspiración que ha hilado de la forma más estrambótica, hasta el punto de que uno de los colaboradores del presidente, el ex gobernador de New Jersey Chris Christie, admitió que el equipo legal de Trump es «vergonzoso», dijo durante una entrevista. «Es hora de admitir la realidad, las elecciones tienen consecuencias», sentenció.

Al igual que los más de cien expertos republicanos en Seguridad Nacional que ayer presentaron una declaración conjunta pidiendo al presidente que deje de arriesgar la seguridad del país en un momento en que EEUU enfrenta «una pandemia global y serias amenazas de grupos adversarios, terroristas y otras fuerzas», escribieron. Muchos de ellos han servido en altos cargos de gobierno, desde John Negroponte, que fuese director de la Inteligencia Nacional, a Michael Hayden, ex director de la CIA.

En su comunicado pedían a los líderes del Senado que intervengan para frenar al mandatario y obligarle a aceptar la realidad de los resultados, sin cuya luz verde no se producirá la transición. «De mañana no pasa», prometió el ex embajador en Rusia Michael McFaul, que asesoró a Bush sobre cómo tratar con Putin