Donald Trump, presidente de EE UU / ep

El Colegio Electoral certifica la derrota de Trump

El presidente se revuelve contra su partido y anuncia que seguirá luchando contra los resultados hasta el 20 de enero

MERCEDES GALLEGO Nueva York

Nunca antes los estadounidenses se habían volcado en las redes para ver en directo el oscuro y burocrático procedimiento por el que el Colegio Electoral vota al presidente de EEUU, pero ayer la tecnología y la resistencia de Donald Trump a aceptar la derrot a lo convirtieron en el éxito más aburrido de las redes.

Para la inmensa mayoría con él se iba el sueño de Trump de revocar los resultados electorales del pasado 3 de noviembre, al igual que un día como hoy de hace cuatro años los seguidores de Hillary Clinton tuvieron que aceptar en 2016 que el magnate inmobiliario sería su nuevo presidente. Solo que Trump no es Clinton. Lejos de aceptarlo, ayer seguía cuestionando en Twitter los resultados y amenazaba a los representantes de su partido que han cumplido con su deber de certificar los resultados.

A Brian Kemp, el gobernador de Georgia al que culpa de su derrota más humillante, lo llamó «tonto» en un tuit y le acusó de haberse dejado manipular por Stacey Abrams, la afroamericana demócrata a la que ganó las elecciones hace dos años y ha movilizado el voto de color. Trump ha perdido ese estado, sólidamente republicano, que en el último medio siglo sólo votó demócrata cuando el candidato presidencial era sureño –Bill Clinton en 1992 y Jimmy Carter en 1972.

En palabras de otro republicano de pro, Jordan Fuchs, que es subsecretario de Estado en Georgia, Trump esperaba que el gobernador y su secretario de estado «hicieran trampa por él», pero el sentido de la responsabilidad o el temor a la ley les peso más que las amenazas de Trump, de quien eran acérrimos seguidores. «A lo mejor tenemos que buscar a alguien que se presente contra él (para las primarias), es un gobernador horrible, peor que un demócrata», le desprestigió Trump en Fox.

Ayer Abrams estaba entre los 16 representantes demócratas del Colegio Electoral que depositaron su voto por Joe Biden y Kamala Harris. «Hemos demostrado que Georgia está lista para grandes cambios», dijo entusiasmada su portavoz. En algunos estados los representantes tomaron el pódium para celebrar la victoria con pequeños discursos como ese, pero en la mayoría fue un proceso oscuro y solemne que algunos intentaron amenizar mostrando el sobre a las cámaras.

Había cierto regusto para Hillary Clinton, que lo hizo en Nueva York, junto a su marido, cuatro años después de que el Colegio Electoral le arrebatara la oportunidad de volver a la Casa Blanca. Fue un sin palabras, pero en Twitter colgó una foto con el pulgar alzado que venía a decir quien ríe el último ríe mejor. «Creo que el Colegio Electoral debería ser abolido y tendríamos que seleccionar a nuestro presidente de acuerdo a quien gane el voto popular, igual que en cualquier otro cargo, pero ya que existe, estoy orgullosa de haber depositado mi voto por Joe Biden y Kamala Harris».