El líder de ERC Pere Aragonès. / Efe

La investidura de Aragonès se sitúa como muy tarde el 26 de marzo

En caso de repetir elecciones serían en el mes de julio

CRISTIAN REINO Barcelona

Una vez celebradas las elecciones, la decimotercera legislatura catalana ha empezado ya a dar sus primeros pasos, con vistas a que el presidente de la Generalitat pueda ser investido como muy tarde el 26 de marzo. El nuevo Parlament se constituirá dentro de los veinte días hábiles siguientes a los comicios, es decir, el 12 de marzo como muy tarde, según ha informado esta mañana la Cámara catalana. En esta primera sesión se eligen el presidente del Parlamento, los dos vicepresidentes y los cuatro secretarios de la mesa.

Por tanto, el nuevo presidente de la Generalitat es elegido por el Parlamento de entre sus miembros en un debate de investidura que debe comenzar dentro de los diez días hábiles siguientes a la constitución del Parlamento. Este plazo acabaría el 26 de marzo en el supuesto de que la cámara se constituyera agotando el plazo de veinte días de que dispone para hacerlo.

La sesión constitutiva es el primer pleno de la legislatura y lo deberá convocar el vicepresidente del Gobierno en funciones, Pere Aragonès, que es el candidato a la investidura. Antes, los diputados proclamados electos deberán haber accedido al pleno ejercicio de la condición de parlamentarios; para ello, es necesario que entreguen la credencial expedida por la junta electoral en el registro del Parlamento, que juren o prometan por escrito respetar la Constitución y el Estatuto, y que presenten las declaraciones de bienes y de cargos y actividades.

Corresponde al presidente del Parlament proponer al Pleno un candidato a la presidencia de la Generalitat, una vez consultados los representantes de los partidos y grupos políticos con representación parlamentaria. El candidato presenta ante el pleno su programa de gobierno y solicita la confianza de la cámara. Después de un debate con los grupos, se procede a la votación. Para ser investido, el aspirante necesita el apoyo de la mayoría absoluta de la cámara (mínimo 68 votos a favor). Si no logra este apoyo en la primera votación, puede someterse dos días después a un segundo debate y a una segunda votación en la que basta con la mayoría simple para ser investido, es decir, más votos a favor que no en contra . Si el candidato no resulta investido, el presidente de la cámara, antes de convocar otro debate de investidura, tiene que hacer una nueva ronda de consultas con los grupos y volver a proponer un candidato, que podrá ser el mismo que ya se ha sometido a la investidura o uno nuevo.

Si transcurridos dos meses desde la primera votación de investidura no es elegido ningún candidato, la legislatura se disuelve automáticamente y se convocan nuevas elecciones de manera inmediata para que se puedan hacer cincuenta y cuatro días después de la convocatoria. Desde el restablecimiento del Parlament en 1980, la Cámara nunca se ha tenido que disolver automáticamente después de unas elecciones por el hecho de no poder invertir presidente de la Generalitat. Sin embargo, la última legislatura, que ha durado casi tres años, se disolvió de manera automática por primera vez en la historia por no haber investido un nuevo presidente tras la inhabilitación del presidente Quim Torra.