El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo (2d), la secretaria general del PP, Cuca Gamarra, el coordinador general del Partido Popular, Elías Bendodo (2i), y Juan Bravo. / tarek (Efe)

El PP da por iniciada la cuenta atrás para que Sánchez salga de la Moncloa

En Génova, consideran que los resultados en Andalucía son extrapolables a nivel nacional y avisan que «no tenemos techo»

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSO Madrid

En el PP apenas pueden contener su euforia por la histórica victoria de Juanma Moreno, que no solo logró el mejor resultado del partido en Andalucía, el feudo socialista por excelencia, sino que por primera vez en cuatro años consiguió neutralizar a Vox y su capacidad de influencia. La lectura de la dirección un día después de su arrolladora mayoría absoluta en esta comunidad –58 escaños y 1,6 millones de votos– es que los resultados son extrapolables a nivel nacional y señalan el camino de salida de Pedro Sánchez de la Presidencia del Gobierno. «Ayer (por el domingo) se puso el reloj en marcha con una cuenta atrás para que Sánchez salga de la Moncloa», manifestó el secretario general de los populares, Elías Bendodo.

En el primer partido de la oposición se ha instalado la idea de que lo sucedido en Andalucía ha roto «el último techo» que le quedaba al PP en términos electorales y se ven capaces de replicar esa mayoría absoluta en las próximas generales. «El PP puede aspirar a grandes logros en el futuro», incidió Bendodo para quien el resultado del 19-J es «muy sintomático» de hasta dónde pueden llegar los conservadores con Alberto Núñez Feijóo a la cabeza. Los populares se apoyan en que en Andalucía, como recordó su coordinador general, viven 8,5 millones de personas. «El PP ya no es la oposición, es la alternativa», incidió.

Pese a la euforia, Feijóo ha dado la orden de no lanzar las campanas al vuelo y que siga rigiendo la prudencia en sus filas. En Génova, no tienen claro que Sánchez consiga aguantar hasta el final de la legislatura sin apretar antes el botón rojo, pero evitarán, en todo caso, reclamar con vehemencia el adelanto electoral. Insisten en que el líder del PSOE sacará la urnas cuando más le convenga, «sin pensar en los españoles ni en su bolsillo». Sin embargo, para cuando ese momento llegue, los populares estarán «activados» y «preparados». Hasta entonces seguirá tendiendo la mano al Ejecutivo para tratar de cerrar algún pacto de Estado, incluido el de la renovación del Consejo General del Poder Judicial, cuya propuesta ultiman en la dirección nacional estos días.

La vía moderada

Para convertirse en la «alternativa» al 'sanchismo', la receta, aseguran en la cúpula, es la misma que ha aplicado Feijóo desde que tomó las riendas del partido, y que es un fiel reflejo de la que Moreno ha hecho gala en Andalucía y que han premiado los electores: gestión y moderación. En la madrileña sede de Génova y en la de la calle San Fernando, en Sevilla, coinciden en la necesidad de huir de las «trincheras» y de los «insultos» y apostar en política por la vía moderada. «El camino por el centro es el camino de referencia. Es la única estrategia que está frenando a Vox», defendió este lunes el propio Moreno, convertido ahora en el barón de referencia en el PP.

En la otra orilla, Isabel Díaz Ayuso, quien contuvo a la extrema derecha en Madrid en los comicios del año pasado con un estilo y unos lemas muy parecidos a los de Santiago Abascal, alejados de la moderación que encarna su homólogo andaluz. Aparentemente impertérrita ante el escrutinio del 19-J, la dirigente madrileña no está dispuesta «a cambiar ni un milímetro» su política en la Comunidad de Madrid. Tampoco, a que la enfrenten a Moreno o Feijóo una vez que se han saturado todas las heridas y las aguas han vuelto a su cauce entre la Puerta del Sol y Génova.

En la cúpula del PP reivindican igualmente que la moderación «no es una receta» contra Vox sino que es «una actitud» porque los ciudadanos, dicen, «no quieren más crispación». «Es una seña de identidad», remarcó Bendodo. Un ADN que el partido mantendrá en las próximas citas electorales porque «se ha demostrado que el PP, desde el centro, saca grandes resultados». De ahí, que en la dirección nacional estén convencidos de que deben tener siempre «un pie en el centro» y con el otro «pilotar a derecha e izquierda».

Lo que tienen muy claro los populares es que no habrá ningún cambio en la relación que mantienen con Vox, «una fuerza parlamentaria más, igual que el PSOE o Adelante Andalucía». Bendodo aprovechó además para afear a la extrema derecha su falta de autocrítica –esperaba sacar el doble de escaños y solo ha sumado dos más– y, de paso, rebajar los humos a su candidata, Macarena Olona, que poco antes se reivindicaba como jefa de la oposición en un intento de no quedar fuera de juego. Un papel, le recordó el número tres del PP, que le corresponde en exclusiva al socialista Juan Espadas.

El desconcierto de Vox frente al auge de la «derechita incauta»

El escrutinio del 19-J ha dejado un regusto amargo en las filas de Vox que no enjugan los dos escaños -de 12 a 14- que ha ganado la candidatura de Macarena Olona en el Parlamento andaluz. Es una acidez peor de sobrellevar que la que ya invadió al partido tras las elecciones en Madrid de mayo de 2021. Hoy como entonces, las expectativas alentadas han jugado una mala pasada a la extrema derecha. Pero a diferencia de Rocío Monasterio, que también vio frustrado su intento de condicionar la Presidencia de Isabel Díaz Ayuso, Olona no tiene esta vez ni siquiera el consuelo de que Juanma Moreno se hubiera quedado en puertas de la mayoría absoluta sin lograrla. La arrolladora victoria del PP deja sin margen de influencia y en el desconcierto a un Vox que había acuñado «la derechita incauta» para despreciar la moderación de Alberto Núñez Feijóo.

Andalucía no ha sido para derecha radical ni Madrid ni Castilla y León, con dos presidentes del PP más predispuestos, en mayor o menor medida, a entenderse con ellos. Pese a abrazar la estrategia de Ayuso y transigir con el pacto castellanoleonés, Feijóo siempre ha dejado clara su determinación de prescindir de Vox si puede, una bandera que ha enarbolado Moreno este 19-J. El órdago entre las dos familias de la derecha se ha saldado con una hasta ahora inédita capitalización del voto útil por parte del PP hasta auparle a una histórica mayoría absoluta en Andalucía.

Sabedora de que su exigente posición en campaña ha pasado a ser irrelevante, Olona optó por felicitarse este lunes del resultado de este 19-J por la vía de contrastarlo con el Ejecutivo de PSOE y Unidas Podemos. «Es bueno para España porque Andalucía ha dicho no al socialismo y al Gobierno de Pedro Sánchez», subrayó, antes de interpretar que Vox se ha consolidado como alternativa y escudarse en que «lo importante no es tanto» el número de escaños, sino qué hacer con ellos». Olona se mantuvo «firme» en su decisión de quedarse en el Parlamento andaluz. Pero también dijo que es «hija de Dios» y no puede conocer los «designios que hay por delante».