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Viviendas sin ruido en medio del bullicio

Viviendas sin ruido en medio del bullicio

La contaminación acústica puede tener consecuencias negativas para la salud, como ansiedad, estrés, irritabilidad o problemas relacionados con el descanso. Es posible minimizar el problema del ruido en una vivienda sin reforma, usando materiales e instalaciones específicas para ello.

Marta Pérez / Las Palmas de Gran Canaria

Jueves, 1 de enero 1970

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El vínculo entre el ruido y la salud es algo ampliamente conocido, que en las grandes ciudades se convierte en un grave problema con efectos importantes sobre el organismo. El último ‘Estudio sobre el ruido’ realizado en España ha situado en un 40% el porcentaje de canarios que aseguran que el ruido les afecta en el estado de ánimo, además de un 70% que afirma que les cuesta concentrarse en zonas con alta contaminación acústica.

Contar con una casa aislada de ruidos y que sirva de refugio de la contaminación acústica de las grandes urbes es, en el siglo XXI, uno de las principales demandas de los compradores, que valoran cada vez más esta característica en una vivienda.

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) el 15,9% de los hogares españoles sufre ruidos procedentes de los vecinos o la calle, una cifra que se eleva hasta el 27% en el caso de Canarias, incluso por debajo de grandes ciudades como Madrid (21%).

Un inmueble puede aislarse del ruido con diferentes fórmulas, que pueden incluso no requerir de una reforma en la vivienda. Los principales materiales que sirven para aislar un espacio del ruido son las lanas minerales, el corcho, los tableros aislantes, el poliestireno, los paneles multicapas, los techos de virutas y cemento, las soleras secas y los cristales dobles.

La elección de un material u otro dependerá del nivel y el tipo de ruido, si es interior, exterior o por reverberación, aunque en todos los casos estarán basados en reducir las ondas mediante materiales absorbentes, con especial hincapié en techos, suelos, ventanas y paredes.

Paredes y techos antiruidos

Para el aislamiento de los vecinos y ruidos interiores la mejor opción pasa por la instalación de paneles específicos que sirvan para absorber las ondas, como la lana de vidrio o lana de roca.

Estos materiales sirven para rellenar las cámaras de aire entre los tabiques, al igual que el corcho, un elemento natural que ofrece una solución ecológica al acondicionamiento y la mitigación de ruidos.

En caso de necesitar un alto aislamiento acústico, la mejor alternativa es la de los tableros aislantes de madera y otros materiales, así como el poliestireno, que se añade en el interior de las paredes como elemento para la absorción de ruidos. En el caso de los paneles multicapa, la fórmula cuenta con una membrana acústica y otra de absorción, como una alternativa tanto para las paredes como para los suelos.

También es posible minimizar el ruido de una vivienda mediante soleras secas, que son paneles de yeso laminados aislantes, que se colocan principalmente sobre suelos, creando una cámara de aire. Para los techos y evitar escuchar cañerías o ruidos provenientes de los vecinos, existen placas de virutas de madera y cemento que se colocan en un entramado de perfiles de metal. Con una gran gama de acabados, estos techos pueden quedarse a la vista y así servir a su vez de acondicionamiento y aislante.

Por tanto, las soluciones son múltiples para disfrutar de una vivienda sin ruidos, a pesar de estar en medio de la ciudad.

Entre cristales

En una vivienda, el principal espacio por el que penetra el ruido exterior son las ventanas, por lo que requieren de fórmulas específicas antiruido como el cristal aislante, ventanas insonorizadas y el doble acristalamiento. Los vidrios aislantes son dos cristales separados, sellados en su perímetro y que entre ellos albergan una cámara de aire estanca. Este modelo de aislamiento también se da en el doble acristalamiento, que funciona duplicando la barrera entre estos cristales aislantes, a su vez cada uno de ellos con una cámara de aire interior y otra entre ellos. Además, la mejor alternativa es decantarse por ventanas batientes o abatibles.

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