Bloque de viviendas en el centro de Valencia. / I. Arlandis

El precio de la vivienda sigue al alza y marca máximos desde la pandemia

El incremento durante el tercer trimestre alcanza el 4,2% y los repuntes más significativos tienen lugar en La Rioja, Andalucía y Galicia

Arturo Cervellera
ARTURO CERVELLERA

El precio de la vivienda en España mantiene la tendencia ascendente de los últimos meses y en el tercer trimestre de 2021 logra anotar un aumento del 4,2% respecto al mismo período del año anterior, lo que supone el dato más alto desde que empezó la pandemia.

El último barómetro publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) señala que esta variación es casi un punto y medio superior a la del trimestre anterior. El incremento respecto al período comprendido entre marzo y junio es del 2,1% y se encadenan así dos trimestres consecutivos de incrementos significativos después de subidas muy moderadas.

Todas las viviendas ven aumentado su precio. La nueva sube un 2,8% entre el segundo y tercer trimestre de 2021 y la de segunda mano un 1,9%. Este fenómeno coincide con una escalada general de los precios empujada por la energía y que afecta a gran parte del mercado.

La tasa anual aumenta en todas las comunidades, excepto en País Vasco, donde disminuye 1,2 puntos. Los mayores auges se producen en La Rioja, Andalucía y Galicia, con subidas de 2,8, 2,4 y 2,3 puntos, respectivamente. Respecto a la variación trimestral, todas las autonomías presentan tasas positivas con Baleares, Andalucía y Murcia a la cabeza.

Fuerte demanda

En el sector consideran que esta tendencia es consecuencia de la fuerte demanda que ha surgido después del confinamiento y una vez han decaído las restricciones más duras. En este contexto se evidencia la incapacidad de los más jóvenes, que por norma general cuentan con trabajos precarios, de tener acceso a una casa o independizarse.

De forma paralela, avanza la promesa del Gobierno de dar ayudas para facilitar la emancipación y el desarrollo de la ley de vivienda que permitirá a las autonomías que lo deseen intervenir y fijar precios en zonas tensionadas. Una política muy criticada por las inmobiliarias.