Vista del sur de Gran Canaria. / aRcadiO suáRez

El sector turístico lanza una campaña para forzar a los alcaldes a eximirles de impuestos y tasas

Siguen pagando el IBI y tasas como la de basuras sin usar el servicio. Se quejan de los 'oídos sordos' de los ayuntamientos. Estudian demandas si no hay «ningún gesto» al menos con la tasa de basuras. Los hoteles pagan al año 150 millones de euros en las islas por el IBI

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

El sector turístico de Canarias en peso, representado por las cuatro patronales turísticas de las islas ( FEHT, Ashotel, FTL y Asofuer), lanzó ayer un «grito de auxilio» dirigido a hacer tomar conciencia a los ayuntamientos de la difícil situación que atraviesa y exigir la exoneración o el cobro al mínimo de impuestos y tasas. Tanto el sector alojativo -hoteles y apartamentos-como el de la restauración, entre otros, están pagando el Impuesto de Bienes Inmuebles al 100% y la totalidad de las tasas municipales como la de basuras, vertidos y alcantarillado cuando casi el 70% de ellos permanecen cerrados y no están haciendo uso de estos servicios. Los abiertos registran ocupaciones medias de un 15% y hacen un uso mínimo de ellos.

El sector lleva meses reclamando exoneraciones o rebajas sin éxito, lo que les ha obligado a poner en marcha una campaña en medios , bajo el título 'Vengo a cobrar', para poner en evidencia la falta de sensibilidad de las corporaciones locales de las islas.

Solo 'se salvan' seis ayuntamientos de Tenerife -entre ellos Arona y Adeje- y dos de La Gomera, además de Las Palmas de Gran Canaria, que es, hasta la fecha «el más ejemplar» de todos. No solo ha eximido a la planta alojativa de la ciudad y los restaurantes del pago al 100% de la tasa de basuras en 2020 y 2021 y por las terrazas en estos dos años, sino que además ha exonerado del pago del 100% del canon al Hotel Santa Catalina, según indicaron ayer los empresarios. En total, diez millones de euros -a razón de cinco por año- que dejarán de ingresar.

Las patronales recordaron, además, que los ayuntamientos tienen margen de maniobra para acometer esta rebaja fiscal. La práctica totalidad de ellos tiene superávit y hay casos de algunos que tienen en entidades financieras más de 100 millones de euros de remanentes .

Para el sector turístico, el cobro de estas tasas e impuestos por parte de los ayuntamientos a los empresarios turísticos es un «abuso» que les está llevando a una situación límite, ya que, sin tener ingresos, se están bien obligados a abonar cientos de euros al mes.

Según las estimaciones de los empresarios, el sector está pagando a los ayuntamientos canarios en torno a 150 millones de euros al año solo en concepto de IBI (300 millones en los ejercicios 2020 y 2021) cuando sus ingresos han caído de media en torno a un 80% y para algunos casi el 100%. A modo de ejemplo, una cadena hotelera con cuatro hoteles, llegó a pagar en 2020 hasta 4 millones de euros entre IBI, tasa de basuras, de vado, y el IAE con solo dos meses de turismo, y un cero turístico casi absoluto el resto del ejercicio.

«La situación actual es dramática y lanzamos este grito de auxilio para que nos ayuden a pasar este momento coyuntural y hasta que llegue la reactivación del sector», indicó ayer el presidente de Ashotel, Jorgue Marichal, quien reseñó que al turismo se le puede «salvar» mientras esté vivo, ya que, según indico, una vez quebradas las empresas no se podrá hacer nada.

«El flotador se le tiene que tirar a la persona que se está ahogando, a la persona ahogada ya no hace falta que le tires un flotador. Lo que estamos pidiendo es que para nos ayuden a mantenernos a flote hasta que llegue el momento», indicó Marichal, que considera que la reactivación podría producirse en el segundo semestre de este año. «Necesitamos un empuje de las administraciones ahora que se ve una luz al final del túnel», insistió.

Los empresarios turísticos criticaron los «oídos sordos» que han hecho los ayuntamientos en los meses de la pandemia y «cómo han mirado hacia otro lado», sin tenter ni un solo gesto con un sector que hasta ahora, cuando el turismo iba bien, ha sido quien ha inyectado de dinero a las arcas públicas municipales y del resto de administraciones. «No han estado a la altura de las circunstancias», fue el grito unánime ayer de los empresarios turísticos.

El presidente de la FEHT, José María Mañaricúa, reclamó a los ayuntamientos «acompañamiento» e indicó que entre el 0,4% y el 0,11% de coeficiente sobre el valor catrastal que se aplica en el IBI hay una gran diferencia. «Si lo llevaran al mínimo la cantidad a pagar se rebajaría bastante y sería una ayuda. Podían haberlo hecho para los presupuestos de este año pero no han tomado la decisión», indicó.

El presidente de Asofuer, Antonio Hormiga, dibujó un escenario de «pánico y horror» en la isla de Fuerteventura, donde el peso del turismo en el PIB alcanza el 65% (frente al 35% regional). «Fuerteventura parece un set de rodaje, sin alma, si bares o restaurantes abiertos, sin nada», indicó Hormiga, que criticó el desamparo que sienten los empresarios por parte de las administraciones locales después de años de mantener las arcas públicas. «Hemos cumplido con todo y algunos incluso han aprovechado para hacer reformas y mejorar el destino pero no vemos apoyo por parte de los ayuntamientos», dijo.

La presidenta de la Federación Turística de Lanzarote (FTL), Susana Pérez, indicó que, a pesar de que ya se vislumbra en el sector en el segundo semestre, aún quedan varios meses por delante de desierto. «Es momento de arrima el hombro pero por ahora no vemos ningún gesto», lamentó.

En el caso de que los ayuntamientos no reaccionen, el sector turístico estudiará la posibilidad de interponer demandas pero solo en el caso de que se siga cobrando la tasa de basura, que es un servicio que no se está utlizando. «Ya se verá si individuales o una colectiva pero es algo que se está estudiando», indicaron los empresarios en el encuentro de ayer.