Pelea frente a la discoteca Blessed un día de semana en Maspalomas. / C7

Las peleas empañan la imagen turística del sur de Gran Canaria

Los continuos incidentes violentos ponen en tela de juicio la buena calidad del turismo de la isla en un momento clave para el sector, que está intentando levantarse después de dos años de pandemia

SAMANTHA SÁNCHEZ San Bartolomé de Tirajana

Agosto está siendo un mes de mucha ocupación en los complejos turísticos y hoteleros del sur de Gran Canaria. Y se espera que el mes de septiembre también lo sea. Esto significa que la isla continúa siendo uno de los destinos turísticos favoritos para personas de todas partes del mundo y que el sector ve por fin una luz al final del túnel tras la situación de incertidumbre que ha conllevado la pandemia.

Sin embargo, los continuos incidentes violentos que se han producido y se siguen produciendo en el municipio de San Bartolomé de Tirajana desde que se volvió a retormar el ocio nocturno están creando una imagen muy poco beneficiosa para la isla como destino vacacional y esto es algo que preocupa enormemente al sector turístico.

«Unas pocas personas de forma continuada están causando molestias a otras que solo están disfrutando sanamente de su estancia vacacional. Y que incluso se ven frenadas a pasarlo bien durante su velada de ocio responsable por este tipo de situaciones«, ha afirmado Tom Smulders, presidente de la Asociación de Empresarios de Alojamientos Turísticos de Las Palmas y presidente de la Comisión FEHT Turismo y Seguridad.

Vídeo. Pelea entre jóvenes este fin de semana en Maspalomas. / C7

«Estas peleas ocurren sobre todo los fines de semana, cuando algunos grupos indisciplinados van al sur de la isla a divertirse a su manera. Pero también se pueden ver cualquier día de la semana en esta época«, ha aclarado Smulders.

Además, ha informado de que estas situaciones, además de estar siempre relacionadas con el consumo de alcohol, en ocasiones también vienen acompañadas del consumo de distintas drogas, como la cocaína. Y esto agrava aún más el panorama.

La situación se ha vuelto insostenible y las molestias en el descanso y en el ocio de las personas alojadas en los complejos turísticos y de sus familias, en la mayoría de los casos con niños y niñas, se ha vuelto un tema recurrente.

Un campo de batalla con menores de edad y armas blancas

«A esto se suma la existencia de locales en el sur de Gran Canaria que no cumplen todavía con las medidas de seguridad requeridas para su buen funcionamiento, tanto en lo referido al tema de la prevención contra incendios como en el de la insonorización. Pero sin duda, lo peor es cuando a altas horas de la madrugada, la zona se convierte en un gran campo de batalla», ha contado Tom Smulders.

Las peleas y los botellones no son los únicos problemas que preocupan en el sur de la isla después del retorno de las fiestas post covid. Otro problema, comenta Smulders, es que las personas dejan atrás toda su basura y eso también distorsiona inevitablemente la imagen del municipio. Además, otro conflicto que se debe abordar, según el empresario, es que en la mayoría de estas peleas están involucradas personas menores de edad y que incluso en ocasiones se están usando armas blancas, como cuchillos o navajas.

La Plaza de Maspalomas y Playa del Inglés no son los únicos puntos conflictivos del sur de Gran Canaria. Existen más lugares en los que se han registrado y se siguen registrando estas situaciones de violencia, como por ejemplo en la zona de Meloneras.

Regular la prevención y aumentar la presencia policial

Para Tom Smulders, una de las soluciones que podría frenar esta situación sería desarrollar una actividad preventiva, con la que «estas personas dejen de pensar que San Bartolomé de Tirajana es un municipio sin ley y sin control». Una actividad preventiva que asegure a las personas visitantes una estancia segura, porque «tanto los canarios y canarias, sean propietarios o no, como las personas turistas, no se merecen vivir semejante panorama en sus vacaciones».

Otra de las soluciones que podría frenar este conflicto, según Smulders, sería aumentar la presencia policial en la zona. «Soy consciente de que la policía está realizando una gran labor y hace siempre todo lo que puede, pero muchas veces están ocupados solucionando altercados que ocurren en otras zonas, por lo que creo que es necesario aumentar su presencia en el sur de la isla», ha agregado.

Smulders añade que se ha encargado de poner al tanto de la situación a la alcaldesa de San Bartolomé de Tirajana, Conchi Narváez y al concejal responsable de Seguridad del munipio. También ha informado a la subdelegada del Gobierno de Canarias, responsable de la provincia de Las Palmas.

Un duro golpe para el sector turístico en un momento clave

No hay duda de que esta situación pone en entredicho la buena calidad del turismo de la isla de Gran Canaria y por consiguiente, del resto de islas que constituyen el archipiélago. Las personas turistas opinan y se quejan en las recepciones de los complejos y a través de sus redes sociales de la situación y eso pone en alarma y en aviso a los futuros visitantes.

«Es un duro revés para el sector turístico, que está intentando levantarse después de dos años de penurias. Todo esto puede ser muy perjudicial en un pronto futuro«, ha afirmado el empresario.

«Estamos en la fase de recuperación del sector turístico, que es el sector por excelencia del que depende la economía de Gran Canaria y de toda Canarias, por lo que esta falta de disciplina nos viene muy mal. Porque ahora nos conviene ser ejemplares en calidad y seguridad y ser un ejemplo para otros lugares«, ha añadido Smulders.