El turismo se prepara para una Semana Santa infectada por el coronavirus

El sector teme una ola de cancelaciones en unas fechas en las que el año pasado se ingresaron 13.000 millones de euros

EDURNE MARTÍNEZ / MADRID

Las noticias sobre la Semana Santa empiezan este año antes de lo normal. Oficialmente comienza el 5 de abril, pero la crisis del coronavirus amenaza con infectar estas fechas que tanta importancia tienen para el sector turístico español. Aunque aún no hay nada decidido, tampoco descartado. La epidemia ha hecho que se cancelen eventos por primera vez de la talla del Mobile World Congress (MWC) de Barcelona o el Carnaval de Venecia.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, una de las comunidades donde la Semana Santa tiene mayor transcendencia para la economía, se ha mostrado «temeroso» con la posibilidad de que se produzca un efecto contagio y caiga el turismo en su comunidad tanto en la Semana Santa como en la Feria de Abril de Sevilla, que comienza solo unos días después.

El Ministerio de Sanidad por ahora solo ha impuesto algunos partidos de fútbol a puerta cerrada, pero no descartan tener que cancelar eventos festivos o conciertos de gran aglomeración si la epidemia continúa propagándose en nuestro país. Algo que el turismo mira con temor ya que los ejemplos de otros países como China no son muy positivos para el sector: allí el turismo ha caído a niveles nunca antes vistos, la mayoría de compañías aéreas han cancelado sus conexiones con el país y sus habitantes no salen de sus fronteras.

En Japón, otro de los países afectados, las reservas turísticas de entrada o salida para marzo han caído un 34% y para abril un 50%, según la Asociación de Agentes de Viajes de Japón.

Y en España, aunque hoteleros, agencias de viajes y aerolíneas consultadas por este diario coinciden en señalar que todavía es pronto para evaluar los efectos de la crisis en un sector que el año pasado ingresó 13.100 millones de euros solo entre marzo y abril (6,4% más que en 2018, según datos del INE) con la visita de 12,8 millones de turistas extranjeros, son conscientes de que el impacto dependerá de la incidencia de la epidemia.

«No se han producido cancelaciones en masa hasta ahora, la gente esperará a último momento por la incertidumbre de la situación», explica a este periódico Carlos Garrido, presidente de la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV). Aunque asegura que aún no hay cifras oficiales, de cara a Semana Santa estiman «normalidad» en todos los destinos excepto los vinculados a Asia y al norte de Italia, que han dado un «parón bastante grande». «Los españoles irán este año a capitales europeas y Latinoamérica, evitarán las zonas conflictivas».

Facilidad en cancelaciones

Eso sí, Garrido reconoce que la decisión de muchas empresas de cancelar los viajes de sus empleados para reuniones o ferias internacionales «sí está afectando al sector». Por todo ello, pide a los proveedores más «flexibilidad» a la hora de cancelar sin coste alojamiento o vuelos para que los clientes no tengan miedo en contratar sus viajes.

Desde la Secretaría de Estado de Turismo aseguran que no hay aún datos sobre el impacto, pero que el sector les dice que notan «cierta ralentización» en los buscadores de viajes y en las reservas, pero «sin cancelaciones masivas». Desde Exceltur, la patronal de los agentes del sector, prefieren no crear alarma.

La política de mayor flexibilidad en las reservas es la que ha tomado Meliá esta semana. La cadena hotelera ofrece a sus clientes la cancelación gratuita de las reservas si se hacen 24 horas antes de la entrada, algo por lo que antes había que pagar un extra. La agencia de viajes B the Travel Brand, división del Grupo Barceló, ha puesto en marcha una campaña de viajes sin gastos de cancelación para todas las reservas hasta el 31 de marzo.

Muchas aerolíneas decidieron algo similar la semana pasada. Aunque normalmente son muy rígidas, están flexibilizando su política comercial para que los pasajeros que tenían contratados vuelos a zonas de riesgo puedan solicitar la devolución o un cambio de fecha sin coste. Incluso algunas están teniéndolo que hacer forzados por la decisión directiva de anular ciertas rutas.

Es el caso de Iberia, que ofrece cambiar los billetes a los vuelos desde o hacia Italia y Japón hasta el 15 de marzo. La aerolínea aún no ha cuantificado el impacto, considera que «dependerá del tiempo que dure», aunque aseguran que tras este tipo de crisis «el tráfico aéreo luego se recupera muy rápidamente».