Aena opera 2.000 vuelos, frente a los 300 de mayo

El Gobierno promociona al país como destino turístico «seguro» pese a los rebrotes y confía en los protocolos sanitarios implantados por el sector.

EDURNE MARTÍNEZ / MADRID

Los aeropuertos españoles van recuperando progresivamente el tráfico gracias a la apertura de fronteras el pasado 21 de junio con el fin del estado de alarma. Aena cifra en más de 2.000 operaciones diarias (despegues y aterrizajes) en los primeros días de julio, casi siete veces más que las apenas 300 del mes de mayo. Aún así el número de vuelos operados por la red de Aena sigue muy por debajo de los cerca de 7.700 diarios del mes de julio del año pasado.

El número de pasajeros, por lo tanto, ha aumentado considerablemente, aunque sigue siendo muy inferior al del verano de 2019 sobre todo porque hay muchos países tradicionalmente emisores de viajeros con los que las fronteras siguen cerradas, como Estados Unidos, China o Rusia. Aún así, los aeropuertos de Aena atendieron en junio a 1,05 millones de pasajeros, lo que multiplica casi por cuatro los solo 267.000 de mayo, según los datos ofrecidos por el gestor. En comparación con junio de 2019, el volumen de viajeros cae un 96%, también influido porque hasta finales de ese mes no se levantó el estado de alarma.

De la cifra total de pasajeros, 317.570 lo hicieron en rutas internacionales, un 98,4% menos que un año antes, mientras que 717.038 viajaron en rutas nacionales, un 91% menos.

Los aeropuertos españoles recuperan progresivamente el tráfico con más de un millón de pasajeros en junio, pero aún así un 96% menos que en 2019

Estas cifras suponen que el primer semestre del año Aena ha registrado un total de 43,47 millones de viajeros, lo que significa un 66% menos que en el mismo periodo del año pasado, cuando marcó récord de tráfico aéreo.

El gestor apunta a que desde la finalización del estado de alarma los aeropuertos se han ido adecuando a la nueva normativa sanitaria. Aena realiza controles a través de medios humanos y tecnológicos en todos los aeropuertos de la red, lo que ha supuesto un coste de 20 millones de euros al incorporar a más de 1.000 personas para reforzar estos servicios, confirma la compañía.

Los pasajeros internacionales pasan filtros de seguridad sanitaria como la toma de temperatura, un control documental y uno visual. Además, se han instalado cámaras termográficas para tomar la temperatura sin generar colas entre los pasajeros.

Maroto confía en la precaución del sector

Y en su apuesta por seguir avivando el sector turístico, la ministra del ramo, Reyes Maroto, considera que las empresas están siendo «muy responsables» en la implementación de protocolos de seguridad frente a la pandemia, algo que se refleja en que ningún rebrote se ha registrado en la actividad turística. Así lo explicó este lunes durante la presentación de la campaña para atraer al turismo internacional, donde España se posiciona como un destino «seguro» frente al virus.

Esta situación contrasta con el comienzo de la crisis sanitaria, cuando un turista alemán infectado en un hotel de Tenerife hizo confinar a todos los alojados allí. En esta misma línea, la ministra de Exteriores, Arancha González Laya, también aseguró en Bruselas que España es un destino «seguro» pese a los rebrotes detectados, ya que forman parte de la «nueva normalidad» de todos los países, explicó.

Laya dejó claro que «todo está controlado» para dar confianza a unos viajeros que ante la amenaza de una segunda ola de coronavirus en España pudieran elegir otro destino. «Sin vacuna ni tratamiento, hay que continuar siendo prudentes», dijo, ya que se van a seguir dando casos tanto en España como en los demás países, algo que ya forma parte de la «nueva normalidad», dijo.

La ministra pidió a los turistas que sigan las instrucciones que reciban en su lugar de vacaciones, ya que medidas como el uso obligatorio de mascarillas depende de las autoridades regionales, que ya lo han implantado en la mitad de España.

Pero la incertidumbre es elevada y el Gobierno alemán ha alertado de que hay una «amenaza real» de que se desarrolle una segunda ola del virus, por lo que pidió a sus ciudadanos de vacaciones en nuestro país –solo en Baleares representan cerca del 30% del total del turismo– a respetar las normas de distancia social y el uso de mascarillas. Todo después de que hayan visto la luz unas polémicas imágenes de turistas alemanes en Mallorca el pasado fin de semana festejando en la calle sin tomar precauciones de ningún tipo.