7.838 camas entran al alquiler vacacional en un año

El alquiler vacacional crece en Canarias a pesar de las restricciones del decreto del Ejecutivo regional y que impide, entre otras cosas, su desarrollo en las zonas turísticas. Esta fórmula de alojamiento, en auge en todo el mundo, ha crecido un 6,5 % en las Islas en un año y ya representa una de cada cuatro plazas ofertadas en el Archipiélago.

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ

El alquiler vacacional crece en Canarias animado por la creciente demanda turística y la obtención de elevados ingresos que superan los que genera el arrendamiento a residentes. Los propietarios de pisos están entrando en el negocio gracias a las plataformas en internet a pesar de las restricciones que impone el decreto del año 2015 del Gobierno de Canarias (y cuestionado por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias, que ha tumbado su núcleo duro como su prohibición en las zonas turísticas).

Según los últimos datos que maneja la Consejería de Turismo del Gobierno de Canarias y que serán presentados el mes que viene, en Canarias hay un total de 29.931 viviendas vacacionales en plataformas web. Son 1.743 más que hace un año (finales de 2015), lo que supone un alza del 6%.

Estas nuevas viviendas han aportado a la oferta alojativa de Canarias 7.838 camas (+6,5%), la mayoría ilegales.

Hoy, según estos datos oficiales, en el Archipiélago hay 129.685 camas de vivienda vacacional publicadas en plataformas frente a las 121.847 de hace un año. Entonces solo 1.862 estaban legalizadas, el 1,5%.

En cuanto a la oferta tradicional -hoteles, apartamentos, villas, casas rurales...-, en Canarias se contabilizan hoy 423.731 plazas, tan solo un 0,04% más que hace un año (el vacacional ha crecido un 6,5%). Entonces había 423.546, son 185 más.

El aumento de las plazas vacacionales supone que hoy en el Archipiélago una de cada cuatro camas ofertadas es bajo esta fórmula. Y la tendencia es creciente pese a los esfuerzos del Gobierno de Canarias por contener una tendencia mundial que, a su vez, está generando graves problemas y distorsiones en ciudades de todo el mundo.

El alquiler vacacional y la elevada presión turística está desplazando a los residentes de los centros de las ciudades en lugares como Baleares y Barcelona, en España, o en San Francisco en Estados Unidos.

En Canarias también se da el problema. En islas como Lanzarote, localidades como Corralejo en Fuerteventura o zonas principales como Las Canteras, en la capital grancanaria, es casi imposible que un residente encuentre piso. Todo es para los turistas. Esa presión turística está provocando, además, graves problemas de convivencia entre los vecinos. La situación obliga al Gobierno de Canarias a actuar.