Imagen de una de las últimas convocatorias de paro de los transportistas en Canarias. En marzo cuando la iban secundar se descovoncó pero el paro nacional tuvo impacto en las islas. / ARCADIO SUÁREZ

Los transportistas canarios se sienten «con ganas de huelga» y seguirán la convocatoria nacional

Hay un «descontento generalizado» porque muchos de los acuerdos pactados en abril no se han cumplido. Además, la inspección no actúa

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

La Plataforma de Defensa del Transporte por Carretera, que en marzo de este año protagonizó una dura huelga que obligó a algunas industrias a paralizar su producción y desabasteció mercados de toda la península además de provocar retrasos en las llegadas a las islas y falta de algunos productos, estudia la convocatoria de un nuevo paro en un momento delicado por la proximidad de las fiestas navideñas.

El presidente y los delegados provinciales de este colectivo que aglutina sobre todo a pequeñas empresas y autónomos decidieron el pasado fin de semana convocar una nueva huelga. La decisión final la tomarán las bases en asambleas que tendrán lugar este fin de semana.

EL DATO

  • 20 céntimos Es la bonificación al combustible que recibe el consumidor. La medida finalizará el próximo 31 de diciembre y aunque el Gobierno ha anunciado cambios, los transportistas tienen asumido que no les afectará y que seguirán recibiendo esta ayuda por litro.

En el caso de Canarias, aunque la Plataforma de Defensa del Transporte por Carretera no tiene representación son muchos los transportistas de las islas que simpatizan con el colectivo y sus reivindicaciones, ya que muchas de las soluciones que se dieron en abril y que supusieron la desconvocatoria del paro de entonces después de casi tres semanas no se han cumplido.

«En Canarias no hay nada decidido pero estoy seguro de que si cuaja la convocatoria nacional esta vez las islas no quedarían fuera porque veo a los transportistas bastante decepcionados y con ganas de ir a la huelga», indica el secretario general de la Federación de Empresarios del Transporte (FET), José Ángel Hernández.

La FET es independiente pero sigue la línea que marca el Comité Nacional del Transporte por Carretera, que es el órgano de representación del sector y en el que se integran las grandes patronales como la CTM y Fenadismer. Ambas tienen mayor representatividad y se sientan en las mesas de diálogo del sector junto con el Gobierno.

El descontento generalizado anima el paro

Ante un posible conflicto, Hernández considera que muchos de sus asociados se apuntarán a la convocatoria de huelga de Plataforma si finalmente la hay, al igual que muchos autónomos que ejercen la actividad por libre. «Habrá muchos de fuera de la FET y de dentro de la FET que decidan secundar el paro. Hay mucho descontento porque no se está cumpliendo lo pactado y porque los costes no dejan de subir, lo que hacen imposible ejercer la profesión», indica.

Entre las reivindicaciones de Plataforma y que comparten los camioneros isleños está el que se cumpla con que los chóferes no tienen por qué realizar la carga y descargar la mercancía.

En los acuerdos alcanzados tras la anterior huelga y que se recogen en la actual normativa del Ministerio de Transporte se contempla está el que los camioneros no se encargan de este trabajo. Sin embargo, las empresas están haciendo caso omiso y obligan a los camioneros a hacerlo bajo la amenaza de que si no acatan no los vuelven a contratar.

Incumplimientos de las empresas con lo pactado

A este problema se suma el que muchas empresas (casi todas grandes) están pagando a los camioneros por debajo de costes, ya que no están aplicando una actualización de los precios.

En el caso de Canarias, aunque los transportistas están reclamando a la inspección que actúe y sancione su capacidad no da para ello. El Cabildo de Gran Canaria, por ejemplo, tiene solo tres inspectores que no dan abasto para atender las peticiones.

«Están muy decepcionados con al administración pública, con la competencia en materia de transporte. En esta legislatura salvo la bonificación al transporte, que se elevó al 99,9%, no se les ha resuelto nada y tienen algunos asuntos que les afecta en el día a día», indica Hernández, que apunta a que hay un «descrédito» en el sector hacia los políticos canarios con competencias en transporte.

Hernández se muestra preocupado ante una convocatoria de huelga en Canarias por el escaso margen que tienen los representantes políticos para negociar y tratar de evitarla. «No les van a creer y eso es un problema» manifiesta.

«Nadie quiere ir a la huelga en en Navidad pero no queda otra»

El secretario general de la Federación de Empresarios del Transporte (FET), José Ángel Hernández, considera que este no es el momento para ir a una convocatoria de huelga, ya que se está a las puertas de la campaña navideña, pero entiende la actitud de los transportistas, «que están cansados de promesas y de que no se cumpla lo pactado».

Una de las reclamaciones de los transportistas y vinculada al problema que hay con los inspectores pasa porque «cualquier autoridad en carretera», como la Guardia Civil o la Policía Nacional o Local, pueda vigilar que los camioneros no realizan la carga y descarga, que es un modelo que ya funciona en Francia. La denuncia en este país además puede ser inmediata y luego, recoge unas sanciones bastante elevadas. En España no hay un régimen claro de multas.

Sin embargo, la administración rechaza esta modificación.

En paralelo a las acciones de Plataforma y la convocatoria de huelga, el Comité Nacional del Transporte ha planteado al Ministerio la apertura de una vía de diálogo para tratar de solventar las deficiencias del sector y dar cumplimiento a lo pactado en marzo. «Ahora es un pulso y vamos a ver quién corre más. Si Plataforma convocando una huelga y sacando los camiones a la calle o el Gobierno negociando y realizando una reforma exprés», indica Hernández. También para el 14 de noviembre está convocada una huelga del sector de camiones portavehículos (como las grúas de las aseguradoras), pero en este caso se está negociando para evitarla.