Una empleada de un restaurante sirve en una terraza. / europa press

Oposición y sindicatos advierten de la alta temporalidad en los nuevos contratos

Reconocen que los datos de empleo conocidos este viernes son positivos en su conjunto, pero alertan de la alta temporalidad de los nuevos contratos y de la lenta salida de los trabajadores en ERTE

Clara Alba
CLARA ALBA Madrid

«Es el dato más relevante de la historia de la democracia». Con estas palabras, la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, animaba este viernes a la oposición a hacer también suya la mejora del mercado laboral que ha quedado patente con los datos de empleo del mes de junio, periodo en el que la Seguridad Social sumó 233.056 afiliados y el paro cayó en 167.000 personas.

Sin embargo, frente al optimismo del Gobierno, las voces que alertan de ciertos síntomas de debilidad de los datos no han tardado en aparecer. Especialmente en lo que se refiere a la temporalidad de los contratos creados y los trabajadores que aún se mantienen en ERTE. En concreto, 447.800 personas se mantienen bajo este sistema de protección. Y aunque la cifra implica 94.322 personas menos que en mayo si se mide por fecha de notificación y 44.692 si es por fecha de alta, se ha notado una ralentización en la incorporación al mercado de trabajo en las últimas semanas de julio.

La vicesecretaria sectorial del PP, Elvira Rodríguez, ha reconocido que los datos son «positivos en su conjunto». Sin embargo, advierte de que esconden un 90% de contratos temporales entre los nuevos que se han creado, además de recordar que aún existen «3,6 millones parados registrados, 440.000 trabajadores en ERTE y 230.000 autónomos en baja ocupación». Según ha recalcado, se trata de «4,3 millones sin empleo o subsidiados, los peores datos de Europa».

Reforma laboral

En este contexto, la ex ministra ha criticado que el Ejecutivo anuncie la derogación de la reforma laboral del PP apoyada por Bruselas que, a su juicio, fue capaz de «revertir la situación heredada de los socialistas y crear empleo del bueno». «Solo con más empleo estable salvaremos nuestro sistema de pensiones y le daremos un futuro optimista a los españoles», asegura.

Misma advertencia desde los sindicatos. Lola Santillana, secretaria de empleo y cualificación profesional de CC OO, considera que «los datos que hemos conocido hoy son muy positivos, pero no podemos perder de vista que lo que seguimos teniendo son más personas en desempleo que antes de la pandemia, por lo que tenemos que mantener el empleo que se ha creado y generar nueva creación de empleo».

Por su parte, UGT ha atribuido la mejora de las cifras de empleo del mes de junio a la reapertura de actividades económicas y al efecto estacional de la temporada de verano, pero ha advertido de que el empleo que se está creando es temporal y «precario», pues sólo 6 de cada cien contratos firmados en junio fue indefinido a tiempo completo.

En el mismo sentido se manifiestan desde USO, al indicar que «la recuperación es muy lenta, con 600.000 parados más que el último mes de junio normal, el de 2019. Por entonces, había 3.015.686 parados. Pero, además es desigual. El paro con respecto al año pasado bajó el doble entre los hombres. Como ya ocurrió en la anterior crisis, las mujeres tardan mucho más en salir de ella», alertan.

Los sindicatos insisten en que lo más importante es que el Gobierno y los agentes sociales pacten medidas contra la temporalidad y el abuso de la precariedad. «Más de un 90% de los contratos que se han hecho son temporales, sobre todo en el sector servicios, por lo que la mesa de diálogo social debe conseguir lo antes posible un acuerdo que ponga fin a los contratos de obra y servicio que tan fraudulentamente se han utilizado en este país».

Alerta de los autónomos

Por su parte, el presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, ha celebrado los datos de paro registrado y afiliación a la Seguridad Social del mes de junio. Pero ha mostrado su preocupación porque el número de trabajadores en ERTE se está reduciendo «muy lentamente, prácticamente en 90.000 trabajadores».

«Aún quedan 450.000 trabajadores que están en ERTE a 30 de junio a los que hay que añadir 230.000 autónomos en cese de actividad, lo que refleja indudablemente, que aunque hay empresas que están empezando a recuperarse y están empezando incluso a contratar y generar empleo, hay otras a las que desgraciadamente les cuesta mucho trabajo incorporar a los trabajadores», según Amor.

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