La Seguridad Social se refuerza con 1.615 interinos para evitar el colapso

Se trata del primer aumento neto de plantilla después de haber perdido más de 6.500 efectivos en la última década, lo que provoca listas de espera de hasta tres meses para recibir atención

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

La Administración de la Seguridad Social se refuerza ante la situación al borde del colapso en la que se encuentra e incorporará «de forma inmediata» 1.615 trabajadores. Así lo anunció este jueves el secretario de Estado de la Seguridad Social y Pensiones, Borja Suárez, que señaló que este aumento de plantilla irá destinado a «fortalecer la atención al ciudadano», después de que en los últimos meses los sindicatos hayan denunciado listas de espera de hasta tres meses para poder recibir atención en una oficina. Y no solo eso, aquellas personas que consiguen solicitar una prestación pueden tardar en cobrarla entre tres y cuatro meses.

Los nuevos puestos serán ocupados en primera instancia por funcionarios interinos cuya contratación se tramitará «en las próximas semanas», según precisaron desde el ministerio. Concretamente, 645 se integrarán en el subgrupo A2 y 970, en el subgrupo C1. Se trata del primer aumento neto de plantilla de la Seguridad Social de la última década y permitirá incrementar el personal del conjunto del sistema el 7,42% (el 8,43% si se tiene en cuenta sólo el aumento en el ámbito del Instituto Nacional de la Seguridad Social y de la Tesorería General de la Seguridad Social).

Este refuerzo, sin embargo, será insuficiente para abordar las serias deficiencias de personal que afronta la Seguridad Social, que ha perdido más de 6.500 empleados públicos en los últimos diez años. Frente a esta merma, la carga de trabajo que tienen que afrontar los funcionarios aumenta: el número de pensiones mes a mes se va incrementando más, al igual que los afiliados, a lo que hay que sumar nuevas competencias de gestión como el ingreso mínimo vital, con las múltiples modificaciones que va registrando, o los funcionarios de las clases pasivas. Además, la Seguridad Social tuvo un incremento de actividad extraordinario durante la pandemia y ha tramitado cuatro millones de bajas por covid, las prestaciones para 1,5 millones de autónomos o las exoneraciones de 3,6 millones de trabajadores en ERTE.

Para hacer frente a todas estas prestaciones, el organismo cuenta con una plantilla de menos de 25.000 efectivos: hay 24.298 personas pese a que las plazas reconocidas son 31.766, por lo que tiene un déficit de 7.468 puestos, muy por encima de los 1.610 que se incorporarán, según estimaciones de CSIF.

Además, el sindicato advierte que en el plazo de cinco años se jubilará el 28,5% de la plantilla actual, mientras que en 10 años abandonarán sus puestos un 36,08% adicional; es decir, casi dos tercios de la plantilla actual se jubilará y abocará al organismo al colapso, puesto que casi el 60% de sus funcionarios tienen más de 58 años. «Esa cifras repartidas entre nuestras provincias son ínfimas para resolver pérdidas de personal que además está adelantado su jubilación debido al agotamiento y carga de trabajo existente», denunció la organización

Por ello, CSIF reclamó recientemente un plan de choque con la contratación urgente de personal interino, dado que las ofertas de empleo público tardan una media de dos años en resolverse y pidió este jueves «dejarse de parches provisionales y temporales con una oferta específica y especializada para la Seguridad Social».