Se enquista la negociación de los ERTE

El Gobierno y agentes sociales han celebrado una nueva reunión para prorrogar los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTEs) hasta el 30 de septiembre, que ha finalizado de nuevo sin acuerdo, aunque con avances. Según fuentes de la negociación, el Gobierno se ha comprometido con los agentes sociales a enviarles por escrito una nueva propuesta para prorrogar los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTEs) más allá del 30 de junio.

JOSÉ MARÍA CAMARERO / MADRID

El futuro de los ERTE por el coronavirus sigue en el aire después de que la reunión mantenida este jueves entre el Ministerio de Trabajo, los sindicatos y la patronal concluyera sin un acuerdo definitivo. Ni siquiera a la tercera ha ido la vencida. Porqu e el encuentro de este jueves llegaba de forma inesperada tras otros dos fracasos anteriores, el miércoles y el fin de semana.

Los más de tres millones de trabajadores que se encuentran acogidos a este esquema de protección aún no saben cuáles serán las condiciones de los ERTE a partir del 30 de junio, día en el que finaliza el actual sistema de expedientes temporales prorrogado en mayo. También lo desconocen las empresas, cuyos gestores han aprendido a modificar a marchas forzadas las condiciones de cotización de las plantillas apurando los plazos.

El escenario que se plantea después de que este miércoles se levantaran de la mesa del diálogo social los agentes que la componen (Trabajo, CEOE, Cepyme, CCOOy UGT) es precisamente del que había renegado el presidente de la patronal, Antonio Garamendi. « El acuerdo debiera venir la semana que viene antes que la siguiente», i ndicaba en un encuentro a principios de este mes. Entonces se refirió al día 15 como fecha límite. Porque «las empresas necesitan un planteamiento serio de cómo pueden trabajar los temas para hacer su plan de negocio a corto plazo», indicó.

Ha transcurrido una semana desde ese plazo y no parece que la negociación vaya a concluir a muy corto plazo a pesar de los «avances» que se consiguieron ayer, según fuentes de la negociación del diálogo social. Para el 30 de junio quedan apenas 11 jornadas en los que hay que alcanzar ese acuerdo, además de ser ratificado por el Consejo de Ministros correspondiente.

Lo que el Gobierno no parece dispuesto a aceptar es a una prórroga de los ERTE por fuerza mayor tal y como se conocen hoy con las bonificaciones de cotizaciones de las que se benefician las empresas. Trabajo verbalizó ayer una propuesta con la que se intenta «adaptar el sistema de ERTE a las nuevas circunstancias» económicas. Se trataría de incentivar los ERTE de causa objetiva (económicas, técnicas, organizativas o de producción) con exoneración de cuotas sociales similares a las de los ERTE de fuerza mayor parcial.

Doble escala

Fuentes de la negociación indican que el Ejecutivo quiere introducir incentivos para que las empresas reincorporen a sus trabajadores y, al mismo tiempo, que ese beneficio sea menor para las firmas que mantengan a las plantillas en expedientes temporales.

Desde l a patronal CEOE han valorado «positivamente» que el Gobierno haya accedido a incluir los ERTEpor causas objetivas en el conjunto del sistema de bonificaciones del que se benefician las empresas. Pero consideran, en cualquier caso, que el conjunto de la propuesta «queda aún lejos de lo que necesitan» los negocios, muchos de ellos abiertos pero casi sin demanda. Para CC OO, «el acuerdo puede estar más cerca», destaca el sindicato.

Extender esta modalidad de ERTE también podría perjudicar a los trabajadores que se encuentren acogidos, porque, en principio, sí consumirían la parte del paro correspondiente, al contrario que ocurre ahora.

Para intentar calmar los ánimos, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, indicó este jueves que los ERTE «han venido para quedarse». Los agentes de la mesa del diálogo social volverán a reunirse estos días –incluso hoy podría celebrarse una nueva reunión– para alcanzar un acuerdo definitivo.