Imagen de personas a las puertas de una oficina del SCE Arrecife de Lanzarote, esperando a ser atendidos . / Carrasco

La guerra y la inflación pasan factura al empleo isleño y destruyen 18.600 puestos de trabajo

Las empresas empiezan a reducir costes laborales al caer sus márgenes por la subida de los precios. La tasa de paro vuelve a superar el 20%. Solo el sector de la construcción y el inmobiliario consiguen generar empleo de enero a marzo

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

La guerra de Ucrania y la inflación se han convertido en factores desestabilizadores de la economía y por ende, del mercado laboral.

Ambas circunstancias están impactando en las cuentas de resultados de las empresas, que empiezan a recortar costes laborales y a prescindir de trabajadores, como apuntó ayer el presidente de la CEOE de Tenerife, Pedro Afonso, a la hora de analizar los malos datos que arrojó la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de 2022. Para la CEOE, al igual que para la Confederación Canaria de Empresarios (CCE), la reforma laboral no está dando los resultados esperados.

Marzo se cerró en las islas con un total de 921.200 ocupados, lo que supone un recorte del 1,7% respecto a finales de 2021. En las islas la destrucción de empleo, en 18.600 personas, ha sido más abultada que en el conjunto nacional, donde los ocupados descendieron un 0,5%. En el conjunto del Estado en tres meses se han destruido 100.200 empleos y hay 20.084.700 ocupados.

Es cierto que en las islas se registran hoy más ocupados que en igual período de 2019, antes de la covid, cuando había 892.500 y que hace un año (121.000 empleos más, +15%) pero preocupa el recorte del primer trimestre, ya que se enmarca en un contexto económico mundial que amenaza con alargarse en este 2022. Pese a ello, el viceconsejero de Empleo, Gustavo Santana, no quiso ser pesimista y apuntó ayer que las previsiones económicas para los próximos meses para las islas son buenas a pesar del impacto de la guerra y los precios en al economía.

En un análisis de los datos, se comprueba que la destrucción de empleo aún podría haber sido peor si no hubiera sido por los emprendedores. Mientras que el empleo por cuenta propia (autónomos) aumentó en el primer trimestre en 9.500 personas, un 7,5%, en el colectivo de los trabajadores asalariados se destruyeron 26.700 puestos.

De estos, un 77% eran personas empleadas en el sector privado, donde se desaparecieron 20.500 empleos. De nuevo es el sector público el que mejor aguanta el tipo, al haberse destruido 6.100 puestos de trabajo en el primer trimestre del año.

Los autónomos crecen casi un 8% en tres meses en las islas y ayudan a que la pérdida de ocupación sea menos abultada

Con respecto a 2019, los trabajadores en el sector público han aumentado un 3,3% mientras que el privado sigue sin recuperarse y es un 1,4% inferior.

Todos los sectores sufrieron la pérdida de empleo salvo la construcción, que en el primer trimestre del año ganó casi 5.000 empleos. Marzo se cerró con 61.800 puestos de trabajo en el sector , un 8% más de los 57.200 con los que se cerró diciembre. La cifra actual es más abultada incluso que antes del covid, cuando había 47.900 ocupados, gracias a la reactivación inmobiliaria.

De igual modo, por ramas de actividad, es la inmobiliaria (intermediación y venta) la que más crece en empleo, con 4.100 nuevos puestos de trabajo, lo que supone un alza del 41% solo en el trimestre. Vinculado a ello se sitúan las actividades financieras y de seguros, con un aumento del empleo de casi un 20%, en 1.500 personas.

En contraposición, las mayores destrucciones de empleo se producen en los servicios, con 14.000 ocupados menos. Actualmente hay 787.800 trabajadores, un 2% menos. Por ramas, la mayor caída se concentró en la hostelería, el comercio y el transporte, con 8.500 ocupados menos. En la industria se destruyeron 5.100 puestos de trabajo en tres meses, casi un 10% de descenso. Este sector está siendo uno de los más castigados en la actual coyuntura, por la subida de los costes energéticos, de las materias primas y del transporte. En la agricultura, un sector 'tocado' también por el alza del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), la destrucción de empleo es de casi un 8%, en 2.100 puestos.

Menos empleo, menos activos y más paro

La destrucción de empleo en Canarias coincide en el primer trimestre con una caída del número de activos en 1.300 personas, un 0,11%. Esta salida del mercado laboral provoca que la subida del paro se aminore y quede en 15.500 personas de enero a marzo, según la EPA. A cierre del primer trimestre se contabilizaban en Canarias 234.000 desempleados con un total de 1,1 millones de activos, es decir, personas de más de 16 años que buscan trabajo. En vista de los datos la tasa de paro volvió a subir y alcanzó el 20,3% frente al 18,9% con la que cerró diciembre. El nivel de paro en las islas está casi siete puntos por encima de la media nacional, donde alcanza el 13,65%.