Dos personas fichan para entrar al trabajo. / ARCHIVO

España roza los 20,5 millones de ocupados con récord histórico de indefinidos

El paro consigue caer al 12,5%, el nivel más bajo desde 2008, después de crearse más de 383.000 nuevos empleos en el segundo trimestre

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Ni la guerra ni la inflación ni los problemas de suministro impidieron al mercado laboral español seguir generando empleo a buen ritmo, aunque sí moderó levemente su dinamismo, algo normal si se tiene en cuenta que venía de incrementos muy fuertes. En el segundo trimestre del año se crearon un total de 383.300 nuevos puestos de trabajo, menos que el año pasado, pero algo más que en 2019, antes de que estallara la crisis sanitaria, y en sintonía con los años precedentes, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada este jueves por el INE.

España se acerca así a los 20,5 millones de ocupados, la cifra más alta desde el año 2008, y se aproxima al máximo histórico del verano de 2007, cuando se superaron los 20,7 millones de trabajadores. Será difícil batir en 2022 este récord, pues todo apunta a que a la vuelta del verano el empleo comience –como suele suceder– a desacelerarse, y más en medio de este complejo escenario económico provocado por la guerra en Ucrania.

El desempleo, lógicamente, también se redujo, en 255.300 personas, en menor medida que la ocupación –a consecuencia de otro fuerte incremento de la población activa–, pero más del doble del que se recortó el año pasado. Esta intensa creación de empleo ha permitido que la tasa de paro cayera en más de un punto porcentual (casi tres puntos en el último año), situándose en el 12,48%, el nivel más bajo de los últimos 14 años. Es la primera vez desde 2008, cuando estalló la Gran Recesión, que el número de parados está por debajo de los tres millones; concretamente hay 2.919.400, 624.000 menos que un año atrás.

«El mercado de trabajo español ha tenido un comportamiento excelente que viene a consolidar el patrón que vemos desde hace un año», afirmó el secretario de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa, Gonzalo García Andrés, quien destacó que la tasa de paro se sitúa ya por debajo de lo que se entendía que era el paro estructural.

Cabe resaltar, no obstante, que en este trimestre, y a consecuencia de la entrada en vigor de la reforma laboral, se han firmado más de 600.000 contratos fijos discontinuos, que en sus periodos de inactividad se consideran ocupados y no computan como parados, ni lo harán a la vuelta del verano, y, por tanto, distorsionan las comparaciones con situaciones previas a la crisis.

Otra de las novedades que arrojan los datos del mercado laboral del segundo trimestre es la de un empleo más estable gracias a los efectos de la reforma laboral, que entró plenamente en vigor en abril. Así, el número de trabajadores con un contrato indefinido se disparó hasta los 13,5 millones, la cifra más elevada de la serie histórica, tras sumar más de 600.000 asalariados fijos en este trimestre, un millón en el último año.

Mucha menos temporalidad

Sin embargo, no todos estos empleos indefinidos se mantendrán, una parte importante se perderán después del verano, ya que muchos están destinados a cubrir necesidades de naturaleza estacional. El número de trabajadores temporales, por el contrario, ha caído en 280.000, lo que ha provocado que la tasa de temporalidad se haya reducido hasta el 22,3%, el nivel más bajo en casi una década y muy cerca del mínimo alcanzado en el primer trimestre de 2013.

Otro dato positivo es que la totalidad del empleo creado ha sido a jornada completa, 813.500 más en el último año, mientras que se han reducido en 17.100 los trabajadores a tiempo parcial, por lo que la preocupación de que parte del empleo temporal se trasladara a la jornada parcial por el momento no se está cumpliendo.

«Esto refleja un cambio de patrón y un indicio muy potente del principio del fin de la precariedad, de una tendencia que tiene que profundizarse todavía pero que va ya en la buena dirección», aplaudió el 'número dos' de Nadia Calviño.

Fuerte alza en la industria

A diferencia del periodo de la pandemia, el sector privado ha copado todo el protagonismo en la creación de empleo en este trimestre y casi en el último año, mientras que el peso del público cae. Lo que no ha cambiado es que el sector servicios tiró del empleo en este trimestre de preparación para el verano, hasta el punto de ser el responsable del 83% de los puestos creados, pero también hay que destacar los cerca de 80.000 nuevos ocupados en la industria, un dato muy positivo ya que duplica las cifras previas. Todos los sectores, salvo la agricultura, superan de forma holgada el nivel previo a la covid-19 e incluso el número de horas trabajadas ya se ha sobrepasado levemente.

De igual manera, todas las comunidades autónomas han recuperado su nivel de ocupación, pero hay que resaltar que en este trimestre las dos únicas regiones que no han conseguido crear empleo han sido País Vasco y Asturias.