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El empleo echa el freno pero se superan los 20,3 millones de afiliados

Se crean más de 115.000 puestos en junio con nuevo récord de indefinidos y el paro se reduce, aunque con el peor dato de la década

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

El mercado laboral, después de meses en los que parecía ser inmune a la crisis en Ucrania, esta vez sí empieza a contagiarse del actual escenario de incertidumbre económica y elevados precios y echa el freno al fuerte ritmo de creación de empleo que registraba en los últimos tiempos. Así, junio cerró con 115.606 nuevos afiliados medios, una cifra importante, sí, el tercer mejor dato de la serie en este mes, pero la mitad de los que se sumaron el año pasado, cuando se generaron más de 233.000 puestos, y también muy por debajo a los meses precedentes, según los datos publicados este lunes por el Gobierno.

Si ya en mayo se percibió una mínima caída en el ritmo de creación de empleo, en junio se ha agudizado: la tasa de variación interanual se ha reducido en casi siete décimas hasta situarse en el 4,35%, lo que refleja que esa senda de fuerte aceleración que comenzó en septiembre pasado se está ralentizando.

Incluso esta moderación se refleja con más fuerza en los datos de paro, puesto que este junio de 2022 deja la peor cifra en este mes de toda la década, a excepción del año de la pandemia. Así, el número de inscritos en las Oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) se redujo, como sucede tradicionalmente en junio por el comienzo de la temporada estival, pero apenas en 42.409 personas, una cuarta parte de lo que descendió el año pasado y muy por debajo de los datos de otros junios, en los que era habitual cifras cercanas o incluso por encima de los 100.000 parados menos.

Los secretarios de Estado de Empleo y Seguridad Social, Joaquín Pérez Rey y Borja Suárez, respectivamente, quitaron hierro a esta desaceleración y puntualizaron que el mismo ritmo de descenso del paro no se puede dar «con la misma intensidad» con cuatro millones de parados que con 2,8 millones, y resaltaron que la caída sigue siendo «significativa», más si se tiene en cuenta el actual «clima de incertidumbre económica».

En cualquier caso, el número total de desempleados ha caído hasta los 2.880.582, 733.000 menos que un año atrás, y se mantiene en los niveles más bajos desde octubre de 2008, cuando comenzó la Gran Recesión, mientras que la Seguridad Social ha vuelto a marcar un nuevo hito al superar en junio la barrera de los 20,3 millones de afiliados medios, casi 850.000 más que en 2021. Y todo hace suponer que, con la buena temporada turística que se prevé, puede incluso acercarse o superar este verano los 20,5 millones de cotizantes.

Así, puede decirse que se ha recuperado con creces todo el empleo perdido e incluso el no creado por la pandemia, ya que hay 830.000 trabajadores más que en el mismo mes de 2019. Y esta fuerte recuperación sucede en todos los sectores, incluyendo hostelería y comercio, salvo en la agricultura.

Además, la reforma laboral sigue impactando de forma positiva en el mercado laboral y junio se ha convertido en el mes con más contratos indefinidos de todos los tiempos: 783.595, lo que supone multiplicar por cinco la media histórica. Significa a su vez que prácticamente uno de cada dos nuevos contratos (44,3%) son estables, lo que ha permitido además algo inédito: que el porcentaje de trabajadores con contrato indefinido roce ya el 80%, con lo que supera en nueve puntos el promedio registrado en este mes en los últimos siete años.

Incluso en los sectores con más temporalidad se observa un aumento notable de estos contratos, como en el caso de la construcción, el sector del alojamiento, comidas y bebidas y en las actividades administrativas.

Además, se aprecian efectos especialmente positivos entre los jóvenes, un colectivo con una tasa de temporalidad habitualmente alta. Entre los menores de 30 años, el porcentaje de trabajadores con contrato indefinido ha subido en 27 puntos respecto al promedio de este mes, pasando del 37% al 64%.

Sombras en la contratación

En el otro lado de la balanza, los contratos temporales continúan en caída libre, algo que tiene especial relevancia en junio, mes genuinamente estacional. Así, se firmaron 1,77 millones de contratos, un 39,4% menos. Asimismo, el número de contratos de muy corta duración se sigue recortando gracias a la penalización que establece la reforma laboral y los de un día se han reducido en casi un millón en estos seis primeros meses.

«Queda aún mucho por hacer, pero estamos demostrando que hay un modelo alternativo a la precariedad: el trabajo digno y con derechos», celebró la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, que resaltó que «en un contexto de incertidumbre marcado por la guerra en Ucrania y la inflación, el mercado de trabajo está aportando estabilidad y fortaleza».

Sin embargo, también este mes de junio deja sombras en materia de contratación. Así, apenas un 40% de esos contratos indefinidos lo fueron a tiempo completo y prácticamente otros tantos fueron contratos fijos discontinuos, que marcaron un nuevo récord al multiplicarse por 11 y representan ya el 16,5% de todos los contratos. El 23% restante son indefinidos a tiempo parcial.