La vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. / Efe

Díaz anuncia que los ERTE serán la norma para empresas con problemas

La ministra de Trabajo siente que la acogida de la reforma laboral ha sido «muy buena» en Bruselas y critica los despidos masivos de la banca porque «no son asumibles» en este momento

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZ Madrid

Los ERTE han sido el mecanismo que más empleos ha salvado durante esta crisis. Por ello, la vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quiere convertir en «una norma estructural» lo que hemos vivido en esta pandemia. Y de eso se trata una parte de la reforma laboral que su gabinete ha presentado en Bruselas y que ha tenido una «muy buena acogida».

De esta forma, una empresa que atraviese por un problema económico o productivo podrá acudir a un mecanismo que le dé flexibilidad interna en vez de directamente optar por los despidos, explicó Díaz en una entrevista este viernes en la Cadena Ser. «Se trata de amortiguar socialmente los problemas y ser un poquito más europeos», apuntó.

Pero más allá de este tipo de ERTE, hay que abordar la siguiente prórroga de los expedientes de regulación temporal de empleo de pandemia, cuya vigencia finaliza el próximo 31 de mayo y que diferentes miembros del Gobierno ya han anunciado que se extenderán al menos hasta después del verano. Por ello, Díaz indicó que en los próximos días convocará la mesa de negociación con sindicatos y empresarios para tratar este asunto.

Todo con el objetivo de que la situación no llegue a la anunciada esta semana por la banca. Entre el ERE de Caixabank y el de BBVA más de 12.000 personas tienen su empleo en peligro en este momento. La vicepresidenta tercera aseguró que aunque era «previsible» un ajuste de empleo en el sector bancario, «no es comprensible» que lo hagan en un momento con una crisis de este calado.

«La banca se juega su reputación», afirmó Díaz en la entrevista, donde también aseguró que una reestructuración de empleo así «no es asumible por la sociedad en este momento». El Gobierno cuenta con una participación del 16% en la nueva entidad Caixabank -fruto de la fusión con Bankia- y Díaz anunció que están «trabajando para mitigar» este impacto. «Es incomprensible que hagan este recorte en este momento, que además no tiene nada que ver con la pandemia, es un fenómeno de reestructuración del sector financiero que ya estaba en mente antes de la crisis», explicó.

Por ello, apoya las declaraciones de la vicepresidenta Nadia Calviño donde criticaba los altos sueldos de algunos directivos de la banca y apuntó que «se habla mucho del salario mínimo pero poco en lo que ganan al día estas personas, no es comprensible». Díaz aseguró que la ministra de Economía ha abierto un debate «de mucho interés» que habrá que poner encima de la mesa a partir de ahora.

Reforma «ambiciosa» en 2021

Respecto a Bruselas, Díaz asegura venir de Bruselas «muy tranquila y satisfecha» porque después de muchos meses trabajando (más de 70 reuniones, según la ministra), la propuesta presentada por el Gobierno sobre el mercado de trabajo ha tenido «muy buena acogida». A su juicio, aborda «de una vez por todas» los problemas estructurales del empleo en España, que son «la precariedad y el paro insorportable».

Aun así, estas nuevas medidas no significan la derogación total de la reforma laboral aprobada por el Gobierno del PP: «No se trata de volver a 2007 porque antes de ese año la temporalidad era del 35%, es un plan más ambicioso», explicó la ministra, que dejó claro que «se va a cumplir el acuerdo de Gobierno». Hay mucho trabajo por delante ya que el compromiso con Bruselas es llevar a cabo esta reforma en lo que queda de 2021.

En este sentido, aseguró que la reforma que planea su departamento es «ambiciosa, profunda y de calado» y que mirará al futuro para adecuarse a la economía actual y no a la del siglo XX. Reconoció a sindicatos y empresarios su «infinita paciencia» con esta reforma pero dejó claro que ha llegado el momento de abordarla y de cumplir con el compromiso asumido tanto ante la Comisión Europea como en el acuerdo de Gobierno.

De hecho, al volver de Bruselas la ministra «rindió cuentas» del viaje a los agentes sociales para continuar manteniendo la confianza en las negociaciones. «No voy a romper la confianza que hemos conseguido» tanto con sindicatos como con empresarios, a quienes considera «un ejemplo a seguir» por todo el trabajo realizado durante la pandemia. La vicepresidenta destacó que en el diálogo social se está trabajando con «mucha seriedad» para sacar adelante la reforma del mercado laboral. «Como dice mi padre, el acuerdo es para sí o para no, y yo siempre le digo a mi equipo que sea para sí», añadió.