Hospital La Mancha Centro de Alcázar de San Juan.

Declaran «accidente laboral» la muerte por covid de un operario de hospital

Una sentencia condena a la empresa de mantenimiento que lo había contratado a indemnizar a su hija

J.M.L Ciudad Real

Una sentencia del Juzgado de lo Social número 2 de Ciudad Real ha declarado «accidente de trabajo» la muerte por covid en la primera ola de la pandemia de un operario de mantenimiento del hospital La Mancha Centro de Alcázar de San Juan (Ciudad Real).

Hasta ahora, este tipo de resoluciones judiciales se habían centrado en trabajadores sanitarios pero aquí reconoce que el fallecimiento de este operario, José Ángel Olivares, de 51 años, en marzo de 2020 puede considerarse también accidente laboral. La sentencia también condena a la empresa que lo había contratado y a la aseguradora de ésta a abonar a la hija del fallecido –estaba divorciado- la indemnización prevista ante esta contingencia en el convenio colectivo del sector del Metal de Ciudad Real. La asegurado ha renunciado a presentar un recurso y ha aceptado pagar esta indemnización.

José Ángel percibía un salario diario de 76,95 euros por trabajar como operario de mantenimiento en este hospital. El 23 de marzo de 2020 inició baja laboral por «contacto o exposición infecciosa» y cuatro días después murió por «neumonía bilateral Covid-19, síndrome de distrés respiratorio agudo e insuficiencia respiratoria hipoxémica severa».

Trabajo a destajo

Según la sentencia, «toda vez que ha quedado acreditado que el fallecimiento siguió sin solución de continuidad a la incapacidad temporal y que fue motivado por el virus que determinó el inicio de ésta, ya sería suficiente para declarar que la contingencia fue el accidente de trabajo». Su empresa y la aseguradora habían alegado que José Ángel no era un trabajador sanitario, por lo que no podía considerarse que su muerte se hubiera debido a un accidente laboral. Sin embargo, el juzgado precisa que este concepto «hace referencia de forma amplia al personal que presta servicio en centros sanitarios o sociosanitarios».

En este caso, el operario recorría todo el hospital, incluidas las plantas con enfermos de Covid, para reparar elementos averiados como camas o sistemas de oxígeno y, según la sentencia, «en la época inicial de la pandemia debía hacerlo a diario pues la necesidad y urgencia en los ingresos de pacientes en esos primeros momentos, desbordó al hospital» y estos trabajadores «sólo llevaban guantes y mascarilla».