El Banco de España advierte que los ERTE pierden efectividad si se alargan

Señala que incluso podrían ser perjudiciales para las perspectivas laborales de los trabajadores, ya que desincenctivan la búsqueda de otro empleo y deprecian las habilidades del ocupado

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

No hay ninguna duda: los ERTE han sido altamente «efectivos» a la hora de facilitar la reincorporación de los 3,5 millones de trabajadores que, en plena pandemia, llegaron a estar con el empleo suspendido a consecuencia del parón económico que supuso la crisis sanitaria. Así lo confirma el Banco de España en un informe publicado este jueves. Sin embargo, el supervisor advierte que su efectividad «tiende a reducirse» a medida que este mecanismo que se utilizó de forma masiva durante el año 2020 se va alargando en el tiempo, especialmente entre algunos colectivos de trabajadores, como los más jóvenes, los que tienen un contrato temporal o los ocupados en determinadas actividades de servicios.

Es más, el organismo presidido por Pablo Hernández de Cos señala que, una vez que se ha superado la fase más aguda de la crisis, la persistencia en situación de ERTE podría incluso ser perjudicial para las perspectivas laborales de los trabajadores. En primer lugar, porque se genera un desincentivo a buscar otro empleo, en algunos casos por mantenerse a la espera de una reincorporación que podría no llegar a producirse o que podría dilatarse en el tiempo si, por ejemplo, la empresa tiene problemas estructurales de viabilidad. En segundo lugar, porque un tiempo prolongado en inactividad pueda suponer una depreciación de habilidades laborales que no compense el valor de la relación laboral que se está tratando proteger.

Concretamente, el Banco de España estima que la eficacia de los ERTE, medida como la proporción de afectados que vuelven al trabajo activo al trimestre siguiente, se sitúa en el 64,5% para los que llevan un trimestre en esta situación, es decir, dos terceras partes se reincorporan a su puesto, pero desciende al 41,1% para los que encadenan dos trimestre en ERTE y se desploma al 26,2% si acumula tres trimestres consecutivos en suspensión, lo que supone que solo uno de cada cuatro trabajadores en ERTE se reactiva pasados más de nueve meses.

Mejor en ERTE que en paro

En cualquier caso, el organismo resalta que la probabilidad de reincorporación al trabajo es siempre «significativamente mayor» para las personas en ERTE que para los parados o inactivos, lo que es un indicador de la efectividad de estos programas en la crisis de la covid a la hora de fomentar la reincorporación laboral de los trabajadores afectados, aunque la brecha entre unos y otros decrece a medida que se prologa la duración del expediente temporal de empleo. De hecho, la magnitud de dicha diferencia presenta un perfil decreciente conforme aumenta la duración de las situaciones en ERTE o desempleo/inactividad, pasando de 28,7 puntos tras un trimestre a menos de la mitad (13,4 puntos) después de tres.

Por otra parte, el informe indica que el incremento de la empleabilidad de los hombres en ERTE es mayor que el de las mujeres, pero solo para duraciones cortas, ya que el efecto en los hombres decae con más intensidad conforme esta situación se alarga en el tiempo. Por otro lado, el efecto es mayor y más persistente cuanto mayor es la edad del trabajador, y mayor y más persistente para los contratados indefinidos que para los temporales. Por nivel de estudios, el descenso en la efectividad de los ERTE para asegurar la reincorporación laboral es más intenso en los individuos de menor cualificación. Por sectores, la efectividad relativa de los ERTE es mayor y más persistente en la industria, mientras que para algunas ramas de servicios la empleabilidad después de tres trimestres en ERTE ya es indistinguible de la de un parado o inactivo equivalente no cubierto por un ERTE.