El ERE se firmó ayer entre la empresa y los representantes de CC OO y UGT en la despacho de Aguilar Abogados, que ha asesorado a JSP. / ARCADIO SUÁREZ

JSP se salva en el último minuto tras llegar a acuerdo con los trabajadores sobre el ERE

El pacto da seguridad jurídica a los inversores interesados y a los acreedores. Sin ERE estaba condenada a desaparecer

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

Las negociaciones mantenidas en los últimos días entre la dirección de JSP y los representantes de los trabajadores por CC OO, que fueron los que rechazaron el ERE el último día oficial de consultas el pasado 28 de diciembre, dieron finalmente sus frutos y las partes, incluida UGT, firmaron ayer el acuerdo.

La plantilla respiró aliviada, ya que los 276 trabajadores que se irán a la calle con el ERE se llevarán algo más de dinero -a razón de 25 días por año trabajado y 16 mensualidades- y los 150 que se quedarán tienen mayores garantías de preservar su puesto de trabajo. El ERE era condición indispensable para que los inversores interesados entraran en la empresa y además es un elemento determinante para llegar a acuerdo con los acreedores, sobre todo la banca, a los que se deben más de 60 millones de euros. «El ERE aporta seguridad jurídica a los inversores (...). Sin esta circunstancia JSP y Celgán desaparecerán», recoge el acta del encuentro mantenido ayer entre las partes en la sede de Aguilar Abogados, que ha asesorado a JSP en este ERE, y en el que tuvo lugar la firma del acuerdo.

La mejora de las indemnizaciones lleva aparejado el desestimiento de las demandas interpuestas por los comités de empresa ante el TSJC por el ERTE que JSP aplicó en marzo del 2021. Las demandas fueron ganadas por los trabajadores en primera instancia pero ahora la plantilla se comprometen a renunciar.

La tensión en la negociación en los últimos días ha servido para introducir algunas mejoras en el ERE. Entre ellas, se ha decidido finalmente que el ERE tenga una adscripción voluntaria aunque está condicionada por la empresa. Así, en el supuesto de que no haya suficientes trabajadores voluntarios para alcanzar la cifra de 276 personas de las extinciones la empresa se encargará de elegir al resto. Asimismo, la empresa tendrá derecho a vetar afecciones voluntarias en caso de considerarlo oportuno.