El comercio es uno de los sectores más afectados, al acaparar gran parte del empleo y estar a full por la Navidad y las rebajas. / Juan Carlos alonso

Un 10% de los trabajadores canarios está en casa de baja laboral por covid

Las empresas de menor tamaño son las más castigadas ante la dificultad de cubrir huecos. Algunas se han visto obligadas a cerrar temporalmente

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

La avalancha de bajas laborales que está generando la variante ómicron de la covid está colocando en una situación complicada a las empresas de las islas, sobre todo a las de menor tamaño, que en algunos casos se ven obligadas a cerrar sus puertas ante la incapacidad de cubrir la vacantes de todos los trabajadores contagiados.

Los negocios tratan de mover a trabajadores de unos departamentos a otros para cubrir los agujeros pero, según el número de afectados, en algunos casos la opción es cerrar unos días o contratar sustitutos.

«Está siendo un palo bueno», indican los empresarios que tienen que afrontar ante estas bajas, el salario del trabajador que está en casa pasando la covid y el que entra a sustituirlo, además de las dos cotizaciones a la Seguridad Social. Si bien, en el caso del trabajador en la casa existen algunas exenciones.

Las bajas laborales empezaron afectando a un pequeño porcentaje de los trabajadores pero la cifra ha ido subiendo hasta alcanzar de media a un 10%, si bien, hay empresas con un 2% de contagios en su plantilla y otras, que llegan e incluso superan el 20%. «Ha ido de menos a más y todavía queda para alcanzar el pico», señalan distintas fuentes empresariales.

Todos los sectores de la economía canaria se ven afectados aunque en algunos, como los alojamientos turísticos, el hecho de que las ocupaciones hayan caído en este mes de enero hasta el 50% está evitando el problema de las bajas laborales y el déficit de personal, según indica el presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT), José María Mañaricua. El sector de la hostelería ha llevado bastante bien la situación debido a la caída de reservas, lo que ha permitido cubrir con el personal los huecos de las bajas, como apunta el presidente de la Asociación de Empresarios de Bares, Cafeterías, Restaurantes y Ocio de Las Palmas (AEBCR), Fermín Sánchez.

Uno de los que más ha sufrido y está sufriendo esta situación es el sector comercial, que ha estado todo diciembre 'a full' con la campaña navideña y aún continúa en el período de rebajas y con sus plantillas 'tocadas' por la covid. Desde el sindicato CC OO, la secretaria de Salud Laboral, Carmen Marrero, indica que el mayor número de consultas a su organización proceden del sector sociosanitario y del comercial.

Los autónomos de las islas son otro de los colectivos que está sufriendo «este golpe». El presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos de Canarias (ATA), Juan Carlos Arricivita, asegura que en su colectivo hay un 13% de afectados por covid, lo que supone en torno a 16.000 personas.

«Es un tsunami que arrasa con todo», indica Arricivita, quien apunta que los autónomos están haciendo «dobles y triples turnos» para poder cubrir las bajas de sus trabajadores «sin desangrarse» en el pago de los sueldos y las cotizaciones. «Cada empresa, con su casuística ha actuado de una manera u otra. Hay quien ha tenido que cerrar, quien se ha arreglado y quien ha contratado», indica. En su opinión, ante esta sexta ola y la rápida contagiosidad de ómicron solo queda esperar a que aflojen los números.

«El impacto económico que esto tiene en las empresa es brutal», asegura el vicepresidente de la Confederación Canaria de Empresarios (CCE), José Cristóbal García. Según la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT), solo hasta el 30 de noviembre y sin tener en cuenta el fuerte repunte de las últimas semanas, el coste de las bajas laborales a nivel nacional en las cuentas de la Seguridad Social y el Estado era de 3.055 millones, a los que hay que sumar otros 2.500 millones con cargo directo a las empresas. García demanda medidas para que las altas de los trabajadores afectados se tramiten lo más rápido posible, al fin de reducir los días de baja cuando el trabajador ya está curado. Y es que este es otro de los problemas que deja la sexta ola: el colapso de los centros de salud -con sanitarios también de baja y mayor demanda- provoca que sea imposible conseguir hora con el médico para reincorporarse.

Las empresas piden altas automáticas y menos cuarentena

Las empresas que forman parte de la cadena de valor y el gran consumo, considerado esencial durante la pandemia, teme que su funcionamiento se vea comprometido a consecuencia de las bajas laborales derivadas de la covid. Actualmente, el comercio de la alimentación tiene más de 20.000 trabajadores en baja laboral, una cifra que aumenta cada día y compromete la gestión de las empresas. Y muchas de estas personas, una de cada siete, podría reincorporarse de forma inmediata pero no pueden hacerlo porque no consiguen el alta médica, debido al colapso de los centros de salud.

De ahí que todas las patronales del sector, entre las que están Asedas (Asuican en las islas) y Anged (Asodiscan en el archipiélago) o los centros comerciales (AECOC), han pedido al Gobierno que se faciliten las altas laborales asociadas a las bajas por covid una vez superados los sietes días del período de cuarentena sin necesidad de acudir a los centros de atención primaria. En aquellos casos en que persistan los síntomas apuntan a la posibilidad de prorrogar esa baja.

En este sentido, las empresas ponen a disposición del sistema público de salud las mutuas de accidentes de trabajo para que se encarguen de tramitar las altas, aliviando a los centros de salud.

Además, piden que se reduzcan los períodos de cuarentena indispensables según la información científica disponible. Solicitan acortar los plazos o limitarlos. La reducción actual de diez a siete días lo consideran «insuficiente» para garantizar la cobertura de las vacantes.