La inflación obliga a buscar alternativas para seguir llenado la cesta de la compra y llegar a final de mes. / C7

La inflación dispara el precio de los alimentos

De la ternera al pollo, así cambian los hábitos los canarios para poder llenar la cesta de la compra

La subida de los precios obliga a los isleños a hacer malabares para mantener un coste similar. El precio, las ofertas, la marca blanca y mayor frecuencia de compras marca la tendencia actual

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

La fuerte subida de los alimentos en los últimos meses -en algunos casos duplicando su precio, como el kilo de pollo fresco- obligan a los canarios a un cambio de hábitos a la hora de hacer la compra para poder seguir llenando la cesta y mantener un nivel de alimentación similar al de hace unos meses.

Un tique semanal de compra de una familia que rondaba hace un año los 90-100 euros se sitúa ahora en los 115-120 euros, con lo que, en un entorno de subidas generalizadas -luz, combustible, ropa, calzado...- no queda otra que recortar y buscar opciones para que ir al súper no suponga un gasto excesivo.

El precio es hoy el factor que marca dónde compran los canarios. Según distintas fuentes consultadas, la fidelidad al establecimiento de siempre se ha perdido y los isleños se mueven buscando los precios que más les convienen en uno u otro sitio. «El precio es la variable que determina qué y dónde comprar», indican distintas fuentes del sector de la distribución.

Vuelven las ofertas y promociones para llevarse al cliente

En ese buscar el mejor precio juega un papel 'clave' las ofertas, a las que se han lanzado las distintas enseñas en Canarias. Mientras que durante la covid los descuentos y promociones desaparecieron de los lineales de los supermercados porque la demanda era alta, ahora vuelven las ofertas a un mercado donde la competencia se ha vuelto feroz con la entrada de nuevas enseñas. El 3x2 y el 50% a la segunda unidad son estrategias que han vuelto con fuerza para atraer al cliente. Junto a ello, en los últimos meses ha crecido con fuerza la marca blanca, también conocida como marca del fabricante.

En la crisis de 2008 creció de forma espectacular para mantenerse estable en los últimos años. Ahora, con la inflación disparada, vuelve a crecer con fuerza. Según un informe elaborado por la consultora Nielsen, el 42% de las ventas de gran consumo son a nivel nacional de marca blanca. El porcentaje es perfectamente extrapolable a las islas, según las fuentes consultadas. «Es un producto de calidad pero a precio más asequible», apuntan estas fuentes.

También se está produciendo un desvío del consumo de unos productos a otros. Es cierto que la cesta de la compra se ha encarecido de forma generalizada pero no es lo mismo comprar un kilo de pollo fresco a 4,35 euros (precio real de esta semana de una enseña de las islas) que un kilo de filetes de ternera a 19 euros, el entrecot, a 16 euros o el calamar sahariano, a 14,70 euros. De ahí que, según apuntan fuentes próximas, el consumidor canario ha cambiado la ternera por el pollo. «Sigue consumiendo producto fresco pero se va al de menor precio», indican.

Menos cantidad de producto fresco y el más barato

También se ha resentido la cantidad de producto fresco que compran los isleños, sobre todo de frutas y hortalizas frescas, que es uno de los productos que más se ha encarecido en estos meses. Por ejemplo, un kilo de tomates en rama ha pasado de 1,65 euros a 2,45.

Al mismo tiempo, el canario ha dejado de lado la compra semanal grande y la ha reemplazado por compras más pequeñas a la semana, en un intento de controlar el gasto. Así lo indica el secretario general de la Asociación de Supermercados de las Islas Canarias (Asuican), Alonso Fernández. «Las compras ahora son más frecuentes pero con menos cantidad de producto. La gente va al supermercado casi como si fuera a hacer una reposición de lo que va gastando», indica Fernández.

En este sentido, como apuntan fuentes del sector, empiezan a verse en caja situaciones que no se veían desde hace tiempo de personas que acuden con una cantidad de dinero a pagar y que, al ser superior el precio de compra, empiezan a dejar productos para cuadrar el tique a su presupuesto. «Ahora la gente va con 20 euros, por ejemplo, y si el tique marca 23 no sacan tres euros del bolsillo y lo abonan; lo que hace es empezar a dejar productos», indican estas fuentes. Y lo que dejan es lo prescindible.

En este sentido, como apuntan estas fuentes, encaja otro de los cambios del canario a la hora de comprar. Los productos de capricho pasan a un segundo plano «y siempre que quede algo en el bolsillo», según estas fuentes.

Algunos productos básicos de disparan más de un 30%

Los alimentos acumulan en el año una subida en Canarias de casi un 12%, según los datos del IPC a fecha de septiembre publicados el viernes.

Sin embargo, de un análisis detallado de tiqués de compras reales y realizadas en el mismo supermercado de Canarias y correspondientes a febrero del 2022 -antes del estallido de la guerra de Ucrania- y esta semana, se desprenden subidas superiores en muchos productos de la cesta de la compra básica del 20% y del 30%, con 'productos disparados' como el kilo de pollo fresco, que ha llegado a subir en estos meses un 80%. En febrero de este año costaba 2,45 euros y hoy está a 4,35 euros (veáse gráfico).

Por encima de un 45% tenemos las aceitunas, la malla de naranjas de dos kilos (de 2,15 pasan a 4,49 euros), el atún en conserva y aceite de oliva, con un repunte del 33%, las sardinas y el calamar sahariano.

Las galletas son otro producto que se dispara, con un encarecimiento del 34%. Las de Dinosaurus, muy demandadas por los niños, han pasado de costar 1,88 euros a 2,52. Con un alza de casi un 30% se colocan los huevos. Una docena que en febrero costaba 1,79 está hoy a 2,28 euros.

Por encima del 20% nos encontramos con el café, que pase de 1,97 euros el paquete de 250 gramos a 2,39 y el tomate natural triturado de un kilo, que de costar 1,35 euros en febrero de este año está hoy a 1,63 euros.

Por debajo de un 20% pero ronzando este porcentaje de subida nos encontramos con la leche. Un litro de leche entera costaba en febrero 0,95 y hoy está a 1,10; la leche de avena se ha encarecido un 19%, y se sitúa en los 2,06 euros frente a los 1,73 de febrero (ya venía de una subida previa a finales de 2021, a principios de ese año estaba por debajo del 1,50).

El pan de molde también sufre un fuerte incremento. De 2,10 que costaba en febrero hoy alcanza los 2,49 euros. La carne de ternera sube un 17% y el kilo ha pasado de 14,95 euros a 17,49. La legumbre ha repuntado algo en estos meses de guerra pero el alza ha sido inferior al 10%.

Sube la alimentación y también los productos de higiene y limpieza, como un conocido producto quitagrasas para la ropa, que se sitúa hoy a 2,99 euros cuando en febrero su precio era de 2,13%. Se ha encarecido más de un 40%. El suavizante para la ropa se dispara un 31% y de un precio de 2,19 euros se pasa ahora a 2,86. El papel higiénico es otro de los productos que sube. Lo hace un 15%, pasando de 2,49 euros en febrero a 2,87 esta semana.

Mantiene su precio desde febrero y hasta la fecha el agua de Firgas con gas, cuya botella de 1,5 litros cuesta 0,69 euros, el detergente de la lavadora y la lechuga (1,25 euros), que habían sufrido ya su incremento a finales del pasado año pero que desde el estallido de la guerra de Ucrania se mantiene inalterado.