Usuario con una tarjeta de crédito en una tienda. / R. C.

Tarjetas y créditos con intereses en mínimos tientan al consumidor en enero

Los tipos de las tarjetas 'revolving' han caído hasta el 18% y los de los préstamos para pequeñas compras están ya por debajo del 6%

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

A más de un presupuesto familiar se le puede atragantar estos días la vuelta a la rutina tras los excesos económicos de la Navidad. Aunque muchos de esos hogares cuentan con una alternativa para pasar cómodamente la cuesta de enero: la financiación de las compras que se realicen estas semanas con tarjetas de crédito o préstamos personales. Son la alternativa para no acabar el mes en negativo. Y sus intereses, el dinero que el banco le cobra por hacer uso de esos productos bancarios, se encuentra en mínimos históricos.

Los tipos de interés de esos dos grandes productos financieros ligados al consumo han continuado su senda descendente durante el último tramo de 2021. Y comienzan este año en suelos nunca visto antes en la banca española. En el caso de los créditos al consumo, el interés medio que las entidades aplican a las nuevas operaciones que se formalizan se encuentra ya por debajo del 6%. Nunca antes había sido tan barato financiar la adquisición de un electrodoméstico, mobiliario para la casa, un viaje –para quien se aventura a hacerlo a pesar de la situación pandémica global– o incluso un vehículo nuevo. Hacerse con cualquiera de esos productos vía financiación supone un interés del 5,6%, según los últimos datos disponibles del Banco de España.

Algo similar está ocurriendo con las tarjetas de pago a crédito. Es decir, las 'revolving'. Aquellas en las que el titular asume una deuda que va liquidando mes a mes con la misma cuota, independientemente de lo que gaste. Para esta modalidad, las entidades financieras ofrecen ahora un interés del 18,4%. Se trata de una tasa eminentemente elevada. Aunque, vista con perspectiva, las 'revolving' han ido recortando los intereses que cobraban.

Y lo han hecho no solo por la propia evolución de la política de tipos oficiales durante la pandemia. Sino, sobre todo, después de que el Tribunal Supremo diera un revolcón a la banca que las comercializaba al anular los tipos de interés que cobraban si eran «desorbitados» con respecto a la media que aplican el resto de bancos. Pocos días antes del primer estado de alarma por el coronavirus, en marzo de 2020, el Alto Tribunal condenaba a Wizink Bank –uno de los principales establecimientos de crédito en España– por cobrar unos intereses muy superiores al precio normal del dinero y manifiestamente desproporcionados. La sentencia considera que, en ese caso, son intereses usurarios y por tanto contrarios a la normativa:la tasa llegaba al 27% en algunos casos.

Con el fallo judicial sobre la mesa, los tipos de las tarjetas 'revolving' comenzaron a descender. Y así lo han hecho, con algunos altibajos, hasta situarse en el entorno del 18%. Hace apenas dos años rozaban el 20%, según las estadísticas del supervisor.

Arma de doble filo

El coste de la financiación en mínimos supone un atractivo para muchas familias que pueden acometer grandes compras financiadas sin llegar a ahogarse por el interés de esos préstamos o créditos. Es la gran baza para que el consumo siga reactivándose en esta primera parte de 2022, condicionada por la incertidumbre en torno a las nuevas variantes del coronavirus y las restricciones económicas.

Sin embargo, con unos tipos tan bajos, las tarjetas y los créditos pueden suponer un arma de doble filo en aquellos hogares que hagan un uso excesivo de estos productos, sin planificación financiera de cara al futuro. El crédito concedido por las entidades financieras a las familias subió un 0,9% en noviembre respecto al mismo mes del año pasado, hasta los 708.202 millones de euros. Esto supone un aumento de 3.283 millones. De hecho, la deuda de los hogares registró máximos anuales y superó las cifras del cierre de 2018, 2019 y 2020.

En el caso de los créditos al consumo, experimentaron un alza mensual del 1,8%, hasta los 95.885 millones de euros, mientras que en tasa interanual el incremento fue del 2,2%.

Analizar las condiciones

La política del Banco Central Europeo (BCE) de tipos de interés en mínimos para amortiguar los efectos de la crisis son el gran aliado de la financiación bancaria en mínimos. Pero a pesar de esta circunstancia, los asesores financieros recomiendan prudencia a la hora de endeudarse.

Al tratarse de productos de fácil acceso –cada vez hay más comerciales con tarjetas y créditos en mostradores de supermercados, gasolineras y cualquier establecimiento–, es aconsejable analizar las condiciones de esos productos. Por ejemplo, el tipo de interés que aplican, comparándolo con otros similares. También en lo relativo al plazo:¿Cuánto tiempo va a estar pagando una compra que va a utilizar durante unos días o unos meses? Es la gran pregunta. Así como atender a las comisiones y vinculaciones que le exigen para acceder a esa financiación tan barata.