El encarecimiento de los piensos, en un 40% más el alza de la luz, el transporte y el combustible hace «inviable» la actividad, según Asaja. / COBER

El sector primario de las islas estudia movilizaciones por la subida de costes y la caída de los ingresos

Los ganaderos están al límite tras encarecerse los piensos un 40% y no poder trasladar el alza al producto. La actividad es «inviable» en Canarias

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

El sector primario de la islas está al límite, sobre todo en lo que se refiere al subsector ganadero. Los piensos y forrajes, con los que alimentan a su ganado, se han encarecido un 40% en lo que llevamos de año. A este repunte hay que sumar el incremento de la luz, el transporte y el combustible, con lo que la actividad se convierte en «totalmente inviable en las islas».

Así lo denuncia la presidenta de la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Canarias (Asaga Canarias Asaja), Ángela Delgado, que asegura que las ayudas que recibe el sector vía el REA (Régimen Específico de Abastecimiento) y que se dirigen a cubrir el transporte de los piensos «son insuficientes». Este año fueron de 100 euros por tonelada -cuantía que se mantendrá en 2022- pero no han servido para que el sector haya seguido en «caída libre» y desapareciendo productores. Actualmente hay 3.177 explotaciones ganaderas en las islas de ganado mayor y dirigidas a alimento humano, lo que supone un 25% menos que en 2014 (han desaparecido más de 1.000).

DETALLE

  • Explotaciones ganaderas Entre 2014 y 2020 se han perdido un 25%, lo que supone 1.000 productores menos

  • Cabezas de ganado Han descendido en menor cuantía, un 9,7%, lo que supone que se ha ido a una concentración.

  • Tipos Las explotaciones de caprino han descendido un 50% y un 67% las de ovino. Las de bovino bajaron un 33%.

  • Provincias Santa Cruz de Tenerife es la que más pierde, tras descender un 25%; en Las Palmas el descenso fue de un 19%.

Como explica Delgado, los ganaderos canarios se encuentran con una subida de costes y la imposibilidad de trasladar esos alzas al producto debido a la fuerte competencia de lo que viene de fuera que, como apunta la presidenta de Asaja, «también se beneficia del REA».

«El bolsillo de los canarios está mal y si subes precios la gente deja de comprarte y va a lo más barato», señala Delgado, que aboga por que se retiren las ayudas a los productos, entre ellos quesos, importados para que los productores isleños puedan competir. «Tenemos de los mejores quesos del mundo y, sin embargo, no se protegen y se van a perder», advierte Delgado.

Asegura que retirar el REA a los productos que vienen de fuera no tendría impacto en al cesta de la compra y ayudaría al productor de aquí. «Los ganaderos canarios están ahora indefensos», recalca Delgado, que anuncia que el sector en las islas baraja unirse a las movilizaciones nacionales para reclamar «mayor apoyo» al sector. «Ahora mismo el subsector que peor lo está pasando en las islas es el ganadero pero, de decidirlo, iremos todos a apoyar. Sin ganadería no ha agricultura y al revés», manifiesta.

Una de las reivindicaciones pasa por que el sector ganadero tenga unas tarifas eléctricas distintas a las de los hogares. «De la misma forma que hay un gasóleo agrícola que haya una tarifa de electricidad diferenciada para el sector», apunta.

La ley del suelo es otro de los problemas en las islas porque limita la actividad, al igual que la precariedad en la legalización de las granjas y una normativa que obliga a instalaciones muy pequeñas, lo que resta capacidad para competir. «La situación de la ganadería en Canarias es peor que en la península», asegura.

Respecto a los agricultores apunta que, aunque con mucha dificultad, siguen subsistiendo gracias «a haberse quitado» intermediarios en la cadena de distribución. «El objetivo es vender directamente al distribuidor», indica Delgado, que señala como un reto del sector «organizarse» para evitar que haya picos de producción que bajen los precios. «Aquí tenemos un problema y es que nos organizamos. Esto provoca aumento de la oferta en muchas ocasiones, saturación del mercado y caída de precios» dice.

Según señala, la nueva ley de la cadena alimentaria y que ha entrado en vigor hace unos días iba a «solucionar la vida» al sector pero «no ha arreglado nada».

«Exige que se cubran costes al productor pero si el distribuidor no quiere, ¿qué haces denunciarlo y que no vuelva a comprarte?», se pregunta Delgado.