Planta de Nissan en Barcelona. / R. C.

La planta de Nissan en Barcelona, al borde del precipicio

La compañía Great Wall retira su proyecto para la reindustrialización de la factoría

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

El futuro de la planta automovilística de Nissan en Barcelona pende de un hilo después de que la compañía china Great Wall Motors (GWM) haya retirado definitivamente del proyecto para la reindustrialización de los terrenos de la planta de Nissan en la Zona Franca de Barcelona. Tras esta decisión,se ha convocado una mesa de reindustrialización de urgencia para este lunes con el objetivo de poner en marcha las diferentes alternativas que había encima de la mesa.

El 'no' de la empresa china, que era el proyecto prioritario, llega dos semanas después de que el Gobierno y la Generalitat presentaran una «contraoferta mejorada» a GWM en una carta firmada por la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, y el conseller de Empresa y Trabajo de la Generalitat, Roger Torrent.

El fabricante japonés aceptó el cierre definitivo hasta el 31 de diciembre de 2021, no hacer despidos traumáticos hasta esa fecha (salvo en los casos necesarios dado el excedente de empleados acorde con el volumen real de producción, y todo pactado con una comisión de seguimiento del comité de empresa), además de ofrecer prejubilaciones y conmpensaciones que superaban las iniciales. Por eso el tiempo corre a contrarreloj.

La nueva propuesta presentada a GWM contemplaba más ayudas públicas de las previstas en un primer momento y una reducción del alquiler del espacio de la Zona Franca donde está ubicada la planta de Barcelona.

Esta nueva propuesta dirigida a la empresa china llegó tras una auditoría de la misma compañía que cuestionaba la viabilidad de la planta y reclamaba un aumento de las ayudas para llevar a cabo el proyecto.

El 'no' de la compañía china también se ha producido dos semanas después de que un millar de trabajadores de Nissan se manifestara ante el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona (CZFB), en el marco de un paro de producción, para «exigir a las administraciones la implicación necesaria a nivel político» para poder avanzar con el proyecto de reindustrialización con GWM y activar con urgencia las distintas alternativas.

El pasado 1 de diciembre, la mesa de reindustrialización de Nissan, en su última reunión, activó el proyecto del 'hub' de electromovilidad a la espera de GWM, tras la contraoferta «mejorada» trasladada por el Gobierno y la Generalitat a la compañía china.

En un comunicado este mismo lunes, el comité de empresa de Nissan ha asegurado que siguen trabajando «en los diferentes planes alternativos y que en previsión de esta posibilidad ya se activó en la anterior reunión de la mesa». «Durante esta semana tenemos previstas diferentes reuniones, previas a la reunión oficial de la comisión de reindustrialización el día 17, con el objetivo de avanzar en el nuevo escenario», han explicado los trabajadores.

Fue en mayo del año pasado cuando Nissan anunció que echaría el cierre después de un mes de incertidumbre que había llevado a los trabajadores a una huelga indefinida ante el temor por el futuro de la plana. El grupo japonés confirmó esta decisión que admite ser «muy difícil», según indicaba el presidente de la firma, Makoto Uchida en la presentación de resultados y plan estratégico en Tokio. Por primera vez en una década, Nissan había cerrado en pérdidas en todo el mundo.

Cierres parciales en SEAT

El impacto en la economía catalana -con más de 23.000 puestos de trabajo en el aire-, azuzada ya por la crisis del coronavirus, será relevante, a la espera de conocer cuál será el plan de transición hacia el cierre definitivo.

De hecho, este mismo lunes otra compañía automovilística, SEAT, ha anunciado su decisión de cerrar la planta de Martorell (Barcelona) los próximos días 17, 20, 21, 22 y 23 de diciembre a causa de la crisis en el suministro global de semiconductores, y los trabajadores se acogerán al expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) en vigor desde septiembre.

Fuentes de Seat explican que a partir del 24 de diciembre empezará el periodo habitual de vacaciones de Navidad y que la producción se retomará el 10 de enero. En este sentido, los días 3, 4 y 7 de enero se han acordado como días de jornada industrial, y el 5 y 6 se enero son festivos.

La empresa ha asegurado que la demanda de modelos Seat y Cupra se encuentra actualmente en niveles prepandemia y que está haciendo «todo lo posible» para entregar los vehículos a los concesionarios cuando dispone de semiconductores.