El grupo Lopesan abrirá en próximas semanas todos sus hoteles salvo cuatro. Imagen del Abora Buenaventura, que reabre. / C7

El 80% de la planta hotelera de las islas reabrirá sus puertas a partir del 1 de julio

El sector se muestra muy cauto para el verano y prevé una ocupación de entre un 40% y un 50%. Abren para diversificar la oferta y atender todos los perfiles de cliente no porque la demanda sea elevada

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran canaria

La planta hotelera de Canarias ha comenzado a realizar en mayo aperturas progresivas y se prevé que siga la tendencia en las próximas semanas para llegar al 1 de julio con el 80% de la oferta operativa. El avance del ritmo de vacunación y las menores restricciones a los viajes hacen prever «cierto movimiento» de visitantes este verano y llevan a las cadenas hoteleras a abrir establecimientos.

Sin embargo, aunque las expectativas han mejorado en las últimas semanas y se espera cierta reactivación, las ocupaciones que prevé el sector no son muy elevadas. Estiman que rondará entre el 40 y el 50% y eso sin operar al cien por cien de la planta hotelera. Según reconocen muchas de las cadenas consultadas, las nuevas aperturas no responden tanto a un «gran tirón» de la demanda sino a la necesidad de ofrecer a los clientes distintas opciones de viaje y dar respuesta a todos los perfiles. A modo de ejemplo hasta ahora algunas cadenas tenían solo abiertos establecimientos de un segmento más de parejas, de cara al verano amplían oferta para recibir familias. Barceló abrirá a lo largo de junio tres hoteles más, con lo que estará al 80%. En el caso de RIU prevé en las próximas semanas nuevas reaperturas en Gran Canaria, Fuerteventura y Tenerife, de forma que llegará a julio con 12 de sus 18 hoteles en Canarias abiertos. Según indican fuentes de la compañía, Canarias es el destino con más aperturas. De los seis hoteles que permanecerán cerrados cuatro están en Gran Canaria (tiene 9); uno en Tenerife (tiene cuatro) y uno en Fuerteventura.

En cuanto al grupo Lopesan, la situación es similar, de los 12 que tiene en Canarias va a seguir programando aperturas y por ahora, mantendrá cerrados cuatro: dos en Playa del Inglés, el Ifa Faro y el Costa Meloneras, que está en obras. Lopesan Hotel Group abre para la temporada de verano el Abora Buenaventura en Gran Canaria y el IFA Altamarena en Fuerteventura. En Gran Canaria también están abiertos el Lopesan Baobab Resort, el Lopesan Villa del Conde Resort & Thalasso, el Kumara Serenoa by Lopesan Hotels y el Abora Interclub Atlantic by Lopesan Hotels. Fuentes de Lopesan se muestran muy cautas. Consideran que en julio y agosto habrá una «mejoría leve» respecto a los últimos meses pero estiman que hasta que no se reabran los principales mercados -Reino Unido, Alemania y los nórdicos- no habrá recuperación. «La sobreoferta de camas en el destino puede provocar la bajada de precios de las estancias y reducir la rentabilidad final», apuntan desde la compañía.

Hay otras cadenas como Be Cordial Hotels & Resorts, que ha aguantado este último año con todos los hoteles abiertos y así llega a este verano, en el que confía en llegar a una ocupación del 60%, apoyándose en el mercado nacional, el local y «algo» de turismo extranjero, sobre todo alemanes y holandeses. Estos dos países autorizan los viajes a Canarias y no exigen cuarentenas a la vuelta.

El presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT), José María Mañaricua, es muy prudente a la hora de valorar las previsiones para este verano. Indica que son aún muchas las incógnitas que rodean el negocio turístico. Respecto al mercado nacional, para Mañaricua la clave del verano será el precio al que las aerolíneas pongan a la venta los billetes de avión. «Habrá que ver si los precios son para peninsulares o para canarios que tienen un 75% de descuento. Si los billetes se ponen a 300 ó 400 euros por persona no podrán venir turistas peninsulares a las islas. El precio de los asientos de avión es la clave», indica Mañaricua.

Según advierte, este año también juega en contra de Canarias los bonos turísticos que están sacando algunas comunidades autónomas y que favorecen el turismo interior. Entre ellas están Castilla y León y Madrid, y que descuentan hasta 600 euros en el caso de la segunda a los turistas nacionales que se alojen en hoteles de la comunidad. «Todas estas iniciativas para reactivar el turismo de otras comunidades afecta negativamente a Canarias», advierte Mañaricua.

Por lo que respecta al turismo británico, el presidente de la FEHT no es tan optimista como el Gobierno de Canarias. Mañaricua sostiene que, aunque el Reino Unido incluya a Canarias en el semáforo verde, los ingleses seguirán sin venir a las islas mientras se sigan pidiendo dos PCR al regreso. «Ese coste es inasumible para una familia», indica. Su confianza es que a partir de julio el Reino Unido y la Unión Europea eliminen el sistema de semáforos y se imponga el certificado de vacunación. «Así sí vendrán en volúmenes importantes», dice. Ese freno al turismo inglés hace que Tenerife, más dependiente de este mercado, maneje peores previsiones para el verano y menos aperturas. Se prevé que en junio esté operativa el 50% de la planta, según datos de Ashotel.

Para octubre las reservas sí tiran y se prevé llegar al 80% de ocupación

El director general Be Cordial Hotels & Resorts, Nicolás Villalobos, que es una de las pocas cadenas que ha mantenido todos los establecimientos abiertos en el último año a pesar de la baja ocupación, reconoce que «por fin» empieza a verse la luz al final de túnel. Según confirma, por primera vez desde junio del año pasado hay «cierta reactivación de las reservas» sobre todo para el cuarto trimestre del año. «En los próximos meses no vamos a estar llenos ni mucho menos pero empezamos a tener buenas noticias y ver números que nos hacen ser contenidamente optimistas», indica. Las reservas a corto son locales y nacionales y también, empiezan a moverse holandeses y alemanes. «A largo, para octubre vemos una activación interesante de reservas», indica.

Sus previsiones apuntan a una ocupación del 60% entre julio y septiembre, con picos los fines de semana por el público local. De cara al último trimestre del año, coincidente con la temporada alta de Canarias, prevé un 80%. «Empezamos a ver la salida de este túnel tan largo y somos más optimistas aunque con prudencia, ya que en el último año hemos tenido muchas alegrías frustradas», indica Villalobos. En cuanto a las pérdidas acumuladas por los hoteleros desde marzo de 2020, apunta que «lo perdido, perdido está» y no hace estimaciones de cuándo se recuperará. «No vamos a estar mirando para atrás, hay que mirar hacia adelante y ser positivos que el sol está próximo a salir», indica.

L a recuperación del sector permitirá ir sacando a trabajadores de los ERTE. Por cadenas es desigual la situación de empleados en ERTE. Así, desde la cadena RIU se apunta que se ha recuperado al 70% de los trabajadores y falta un 30%. En el grupo Lopesan, el 45,4% de la plantillade todas sus divisiones (hotelera, industrial, agrícola y turística no hotelera), están activa. Son 1.176 trabajadores de 2.589.