En las dos semanas de huelga la carga solo llegó a las islas el 15% de la carga de fresco y perecedero. Esta semana ha subido al 80%. / Arcadio suárez

La pérdida de fuerza de la huelga del transporte en península permite cargar el 80% de la mercancía a las islas

Empieza a llegar materia prima para la industria y la fabricación del forraje de los animales. Se reanuda también la exportación de plátano, si bien los sectores avisan de que aún falta para recuperar la normalidal tras dos semanas en que se ha cargado solo el 15% de la mercancía

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

El debilitamiento de la huelga del transporte en la península comienza a dar alivio al sector de la distribución, el industrial y agrícola y ganadero de las islas, que en las últimas dos semanas ha visto como mercancía y materia prima fundamental en su producción se quedaba bloqueada en los puertos peninsulares.

En el caso de la distribución se ha pasado de cargar un 15% de la mercancía de fresco y perecedero en las dos primeras semanas de huelga a un 80%, como se ha dado este lunes y martes.

El secretario general de la Asociación de Grandes y Medianas Empresas de la Distribución (Asodiscan), Alfredo Medina, apunta sin embargo que aún faltan semanas para recuperar la normalidad de la cadena. Como indica, esta semana está llegando fundamentalmente mercancía fresca y perecedera y en menor volumen, aquello que no es carga prioritaria. «Aún se tardará semanas en volver a un flujo normal, sin olvidar que el conficto sigue abierto», advierte Medina. Como apunta, en Canarias no se ha llegado en ningún momento desabastecimiento aunque sí han faltado determinados productos, sobre todo fruta y leche.

Por lo que respecta al sector industrial, el presidente de la Asociación de Industriales de Canarias (Asinca), Virgilio Correa, destaca que los proveedores peninsulares han podido esta semana transportar los contenedores a los puertos del sur de la península y se confía en que en los próximos días puedan salir hacia Canarias tras dos semanas en las que no han podido embarcar nada de carga. En su opinión, aún deben pasar dos o tres semanas para volver a la normalidad. Como apunta, la situación es «muy delicada» porque a la huelga del transporte de la península hay que añadir los retrasos que se están produciendo en los embarques de los puertos europeos desde hace meses. «Hasta que se reorganice toda la cadena de suministro a nivel global es muy complejo el momento», manifiesta.

La presidenta de la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Canarias (Asaga Canarias Asaja), Ángela Delgado, adelantó ayer que se ha reanudado la exportación de plátanos a la península, después de que la semana pasada de los siete millones de kilos que se enviaron se quedaran bloqueados 2,5 millones en el puerto de Cádiz. «Ayer (por el lunes) estábamos precisamente esperando la orden de si seguíamos cortando plátano o no ante la imposibilidad de colocarlo en península», señala Delgado.

Según reconoce, el plátano que quedó bloqueado en el puerto puede haber sufrido alguna merma pero se confía en que no haya grandes pérdidas ya que la fruta llega verde a la península. No han corrido la misma suerte otros envíos de fruta que se exporta más madura, con tres o cuatro días, como papaya y mango.

Por lo que respecta a la fabricación de forrajes y piensos para los animales, Delgado indicó ayer que «se están desbloqueando» los problemas que había en su fabricación tras empezar a llegar a las islas los complementos necesarios para las distintas fórmulas. La falta de materia prima para la producción de la comida de los animales ha sido durante las dos semanas de huelga de los transportistas una de las principales preocupaciones de los ganaderos canarios que hablaban de situación crítica.

En lo que llevamos de semana el tráfico de camiones en la península ha llegado al 94%. Aún es un 6% inferior a un día sin huelga pero se trata de un 24% más de lo que se movía hace una semana. El paro sigue convocado pero muchos autónomos se han desligado y han vuelto al trabajo tras dos semanas de parón.