Escrivá, epicentro de las críticas desde dentro de su Gobierno y de la oposición

Rufián ironiza con que «el PP busca ministros a la sombra» y el titular de Seguridad Social se lamenta de que no se hayan ni leído la entrevista

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

El ministro José Luis Escrivá vuelve a estar en el ojo del huracán. Las explicaciones que dio el pasado lunes por sus polémicas declaraciones sobre que hay que trabajar cada vez más hasta los 75 años no consiguieron poner fin a una oleada de críticas que le llueven desde todos los frentes, desde dentro de su propio Gobierno, desde sus socios y desde la oposición. Así, fue sin quererlo el protagonista indiscutible en la jornada de este martes del Congreso, en donde hasta desde ERC le instaron a pasarse a las filas del PP por un discurso que encaja más en la bancada de la derecha, e incluso de la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

Uno de los más críticos fue el portavoz de Esquerra Republicana (ERC), Gabriel Rufián, quien ironizó con que «creo que el PP está buscando ministros 'en la sombra', sería buen candidato por alguna de las cosas que dice». Rufián incidió en que la prioridad es «que la gente encuentre trabajo con 35 años, no con 65». «No tiene sentido que la tasa de paro juvenil sea del 40% y este señor se preocupe de que la gente tiene que trabajar a los 75», señaló.

También el diputado de Más País, Íñigo Errejón, cuestionó el «globo sonda» de Escrivá sobre la edad de jubilación porque –señaló– «es la cuarta vez que se equivoca» con esta cuestión, que «dice una cosa así y a los pocos días tiene que desdecirse». «Siempre se equivoca para el mismo lado, nunca para dar más tranquilidad, para revertir recortes y adelantar la edad legal de jubilación», resaltó. «Le invitamos a que cambie las prioridades», concluyó.

También se refirió a esta polémica el diputado de Compromís, Joan Baldoví, que encuadró su matización en «la respuesta de sindicatos y de la sociedad tan contundente», tanto -dijo- «que se pudo oír en Australia». «Se me antoja complicado trabajar hasta los 75 años en un país que, cuando vas a una entrevista y tienes 45 o 50 ya te dicen que estás muy mayor», señaló.

Para EH-Bildu, esto «no ha sido una rectificación», si acaso una «media rectificación», algo a lo que -lamentan- les tiene «acostumbrados». «Lo que me preocupa es que hay algo dentro de su cabeza cuando plantea estas cosas de esta forma. Es inadmisible y no se puede aceptar», aseveró su portavoz parlamentaria, Mertxe Aizpurua.

Escrivá, por su parte, mantuvo su discurso de que se le había malinterpretado y acusó incluso a miembros del propio Gobierno de haberse pronunciado sin conocer bien lo que él había dicho en la polémica entrevista. «Está claro que se han manifestado sin conocer exactamente lo que yo había dicho», dijo, argumentando que «son pocos» los que se han leído la entrevista. El ministro incluso suavizó aún más su postura y defendió ahora que él se refería a los mayores de 55 años que se ven obligados a abandonar el marcado laboral, «que están en una situación de precariedad, incertidumbre y bajándoles la cotizaciones sociales». «Me refería a este asunto y ahí todos tenemos que ser, más que cautelosos, beligerantes», defendió. A su lado, Yolanda Díaz, quien un día antes le pidió prudencia pero ayer recalcó que «el ministro ha sido claro».

En esta misma línea, la portavoz del Gobierno y ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez, quiso cerrar filas en torno a Escrivá, aunque sin demasiado entusiasmo, y dirigió sus críticas al PP por presentar una enmienda a la totalidad a la reforma de pensiones y «atacar» a los pensionistas españoles. «Lo realmente preocupante es que el principal partido de la oposición siga anclado en una posición de ataque a los nueve millones de pensionistas españoles». Frente a eso, señaló que hay un Gobierno que «persigue una recuperación económica justa, con una apuesta clara por revalorizar las pensiones conforme al incremento del IPC».