Unai Sordo (i) y Pepe Álvarez (d), en una imagen de archivo. / E. P.

Los sindicatos cargan contra la OCDE: habla de pensiones «como de canguros»

Critican que esta institución pida que no se revaloricen todas las prestaciones con el IPC porque «atenta contra la viabilidad» del sistema

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Nuevo tirón de orejas al Gobierno por la reforma de las pensiones aprobada este mismo año. La OCDE se suma a la petición que hacen instituciones como la Comisión Europea y el Banco de España para que el Ejecutivo dé marcha atrás y no suba este año las pensiones con el IPC en un escenario de inflación disparada, puesto que esto aboca a una Seguridad Social en números rojos a destinar un ingreso extra de más de 10.000 millones al pago de las nóminas en 2023. Los sindicatos rápidamente arremetieron contra las palabras del responsable de pensiones del 'club de los países ricos', Hervé Boulhol, que defendió en una entrevista a El Mundo que existen «argumentos evidentes» para desmarcarse de la ley que liga las pensiones con el IPC medio ya que 2022 «es un año excepcional». Las principales razones las resumió en una: «atenta contra la viabilidad financiera y la equidad intergeneracional», ya que la previsión es que la inflación puede terminar en el entorno del 7,5%, según el Banco de España, aunque el Ejecutivo lo rebaja al 6,1%. Eso sí, apuesta por cumplir la ley de indexación pero solo para las pensiones más bajas, al igual que hace el supervisor.

«La OCDE no pinta nada en esto. Es como si yo opino de la reproducción asistida de los canguros», dijo visiblemente enfadado el secretario general de CC OO, Unai Sordo, que reiteró una vez más que las pensiones se tienen que revalorizar en función de los precios, así como los salarios, por lo que «no contemplamos otro escenario».

En esta misma línea, el líder de UGT, Pepe Álvarez, cargó contra la OCDE y le instó a esta institución a reflexionar sobre si se puede sobrevivir con esta inflación. En lo que no tiene duda alguna Álvarez es en que «se puede y se debe» subir las pensiones con el IPC y entre sus argumentos enumeró que se ha incrementado la recaudación, ha aumentado el salario mínimo, suben los salarios, «lo que posibilita que se pueda pagar el aumento de las pensiones».

Por otra parte, el secretario general de UGT arremetió también contra el presidente de la patronal, Antonio Garamendi, por pedir ahora que se trate este tema en el Pacto de Toledo: «Es una falta absoluta de respeto a los acuerdos firmados. No se puede firmar un acuerdo hace seis meses e inmediatamente, cuando llega un tema que les conviene, tirar la casa por la ventana y no subirles las pensiones«. »Deja mucho que desear el nivel de compromiso de los acuerdos de la CEOE», lamentó.