Dos jubilados pasean frente a una playa. / ARCHIVO

El gasto en pensiones se acerca ya a los 11.000 millones

El desembolso que hace cada mes la Seguridad Social repunta casi un 5%, pendiente de la nueva revalorización histórica que puede acarrear la escalada de la inflación

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Cada mes que pasa la presión sobre el sistema de pensiones se agrava, a la espera de esa segunda pata de la reforma de las pensiones que pueda contener el gasto y debe estar lista antes de que termine el año, según el compromiso alcanzado con Bruselas. Pero, por el momento, lejos de disminuir o mantenerse, aumenta, a un ritmo cercado al 5% interanual, que dentro de poco supondrá superar los 11.000 millones de desembolso mensual.

En abril, la Seguridad Social destinó la cifra récord de 10.798 millones de euros al pago de las pensiones contributivas, un 4,9% más que en el mismo mes de 2021, según los datos publicados este martes por el Ministerio de Inclusión. Pese a este máximo, se ha conseguido reducir un poco, hasta el 11,9%, el porcentaje sobre el nivel del PIB que representa, frente al 12,1% en 2021 y el 12,4% en 2020, por efecto de la pandemia.

Sin embargo, si finalmente el Gobierno cumple con lo prometido y revaloriza a final de año todas las pensiones en función de la media de la inflación, que puede cerrar 2022 en el 7,5%, las arcas de la Seguridad Social tendrán que rascarse otros 15.000 millones de euros adicionales solo en 2023, con lo que el gasto anual puede dispararse hasta los 165.000 millones, teniendo en cuenta que este año alcanzará el entorno de los 150.000 millones. Incluso hay previsiones, como las de Fedea, que lo elevan por encima de los 188.000 millones.

Por eso hay voces que ponen en entredicho el cumplimiento de la nueva ley que obliga a subir las prestaciones en función de la inflación. Así, el Banco de España se ha posicionado a favor de que las pensiones más altas tengan un incremento más moderado, al mismo tiempo que desde la CEOE han alertado de que si no se toman medidas como un nuevo factor de sostenibilidad para contener el gasto y se revalorizan las pensiones con el IPC, se podría «llevar a la ruina» al sistema.

La mayor parte del gasto, casi tres terceras partes, se lo lleva el pago de las pensiones de jubilación, que además tienen un ritmo de crecimiento superior a la media: está ya por encima del 7,1% interanual. Este fuerte repunte se debe no solo al cada vez mayor número de pensionistas, sino a unos ingresos más generosos. Así, por primera vez este año la prestación media de jubilación del sistema supera los 1.250 euros, que supera los 1.400 para los afiliados al Régimen General.