Escrivá matiza sus palabras y niega que quiera retrasar la jubilación

El ministro sostiene que sus declaraciones se han malinterpretado y que «en ningún caso» pretende alargar la edad legal de retiro a los 75 años, sino medidas voluntarias para retrasar la jubilación

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

La afirmación del ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, sobre la necesidad de un «cambio cultural» en España para trabajar «cada vez más», hasta los 70 o 75 años, han levantado una nueva polémica. El ministro no sale de una para entrar en otra, además en un momento muy delicado, en el que el Gobierno y los agentes sociales negocian la segunda fase de la reforma de las pensiones y en el que, además, la aprobación de las medidas ya pactadas en el Congreso se ve seriamente amenazada al no contar con un consenso mayoritario por parte de las fuerzas parlamentarias.

Así, quien fuera presidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) tuvo que salir este lunes al paso de sus propias declaraciones para matizarlas, en vista del revuelo generado y de que el PSOE se desmarcó de estas palabras. En ese sentido, Escrivá lanzó un mensaje de tranquilidad y aseguró que no pretende alargar la edad de jubilación, que en 2027 se situará ya en los 67 años (65 años para quienes tengan largas carreras de cotización). «España tiene una edad de jubilación adecuada, que no es necesario modificar», afirmó con rotundidad en una serie de mensajes difundidos a través de Twitter para aclarar su postura a este respecto.

El político manchego se lamentó de que le hayan «sacado fuera de contexto» sus declaraciones y matizó que «en ningún caso» planteó la necesidad de trabajar hasta los 75 años, tal y como algunas voces han denunciado después de la entrevista concedida al diario 'Ara', sino que su objetivo es «fomentar medidas que contribuyan a cambiar la mentalidad de las empresas para que no expulsen a trabajadores del mercado laboral a partir de 55 años». Lo que pretende –señaló– es «mejorar los incentivos a la jubilación demorada para que, aquellos que así lo deseen puedan trabajar más allá de la edad ordinaria de jubilación, como hemos acordado con los agentes sociales y se recoge en el Proyecto de Ley que ya está en el Parlamento».

Con estos mensajes Escrivá quiere dejar claro que ni en la agenda del Gobierno, ni en la suya, está una nueva vuelta de tuerca de la edad legal de jubilación, sino que su idea es conseguir que voluntariamente los trabajadores continúen en el mercado laboral más años, a través de incentivos y eliminando la obligación de jubilarse que se establece en algunos convenios colectivos.

El PSOE y Díaz se desmarcan

Casi al mismo tiempo que el ministro de Seguridad Social escribía estos mensajes, el PSOE también trataba de zanjar el ruido generado por estas declaraciones y su portavoz en el Congreso, Héctor Gómez, dejó claro que el Gobierno «no va a avanzar» en retrasar la edad de jubilación hasta los 75 años. Así, limitó las ideas de Escrivá a la «voluntariedad» en alargar la vida laboral más allá de la edad legal.

También salió al paso de esta polémica la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien optó por «pedir prudencia» en torno este debate y recordó que las «medidas que se han esbozado no se contemplan en el acuerdo sobre pensiones». En cualquier caso, incidió en que lo que debe «hacer» el Gobierno es «mejorar las pensiones públicas».

Más crítico se mostró este lunes el portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, quien dejó claro que las relaciones de los 'jetzales' con Escrivá no atraviesan por su mejor momento, debido al retraso en el traspaso de la gestión de la Seguridad Social y el Ingreso Mínimo Vital (IMV) al País Vasco. Sobre la apuesta de Escrivá para acometer un «cambio cultural en España» para trabajar hasta los 75 años, Esteban afirmó: «Conmigo que no cuente. Es Escrivá en estado puro. No creo que el PSOE esté muy contento con estas declaraciones. Ni es realista ni justo. Lo único que consigue es acrecentar la polémica».