José Luis Escrivá, ministro de Seguridad Social. / EP

Escrivá mantiene que las pensiones subirán en torno al 8,5% a pesar del descenso de la inflación

El ministro de Seguridad Social calcula que la inflación media en noviembre se situará en esa cifra, «décima arriba o abajo», aunque el IPC en octubre bajó al 7,3%

Amparo Estrada
AMPARO ESTRADA Madrid

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, mantiene que las pensiones subirán el año que viene en torno al 8,5% previsto en el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado, aunque la inflación interanual se situó en octubre en el 7,3%. El año pasado se aprobó la ley que establece la revalorización de las pensiones conforme al IPC del año anterior, cogiendo como referencia la pensión media que se registre en el mes de noviembre. El ministro aseguró en un acto informativo organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), que la inflación media en noviembre estará situada en el 8,5% «décima arriba o décima abajo», es decir 1,2 puntos porcentuales más que la tasa anual registrada en octubre, ya que «la contribución de un mes solo es muy pequeña». La subida de las pensiones «será lo que dice la ley, pero no va a variar mucho del 8,5%», aseguró Escrivá.

Ante las voces que piden que no se haga una subida tan alta o que no se aplique a todas las pensiones -subiendo menos a las prestaciones más altas-, el ministro apuntó que eso debería haberse planteado en el Pacto de Toledo mediante cláusulas de escape, pero que ningún grupo parlamentario lo propuso cuando se aprobó la ley. Y puntualizó que la pensión máxima en España (39.466 euros) es la más baja de Europa porque en los demás países no está topada la pensión máxima (en Grecia, por ejemplo, alcanza los 55.296 euros).

En cuanto al déficit de la Seguridad Social, se mostró convencido de que cerrará este año con un déficit del 0,5% del PIB y también el año que viene, a pesar de la subida de las pensiones en una tasa tan alta como el 8,5%. «Sin inflación hubiera tenido superávit» en 2023, apuntó. La reducción del déficit de la Seguridad Social se ha conseguido principalmente por el reconocimiento de los «gastos impropios» del sistema, que ha llevado a recibir 20.000 millones de euros en transferencias del Estado para cubrir esos gastos que no le corresponden a la Seguridad Social, como las bonificaciones.

El ministro explicó que entre las medidas que estudian para seguir retrasando la edad real de jubilación y acercarla a la edad legal de 67 años se encuentran fórmulas para incentivar la jubilación parcial. Destacó que en otros países se va reduciendo la jornada cuando te acercas a la jubilación, pero en España «hasta el último día estás trabajando a jornada completa». El ministerio estudia que los que accedan a la jubilación parcial puedan también recibir el complemento de demora por retrasar la jubilación. Desde el 1 de enero de este año, la persona que retrasa voluntariamente el momento de la jubilación percibe un complemento económico en la pensión (un porcentaje adicional del 4% por cada año completo cotizado después de cumplir la edad ordinaria o una cantidad que va desde los 5.000 a los 12.000 euros según los años que se retrase el retiro). Escrivá resaltó que este complemento y otras medidas para retrasar la jubilación ya se están notando, puesto que este año las jubilaciones con 65 años o más crecen un 7% y descienden un 12% por debajo de 61 años.