Fachada del Banco de España. / Óscar Chamorro

La sexta ola dispara a nuevos máximos los depósitos de los hogares

La inflación amenaza el ahorro de las familias, que en noviembre superó los 943.000 millones de euros

Clara Alba
CLARA ALBA

La embestida de la sexta ola del coronavirus ha empujado a las familias a extremar con más contundencia que nunca la prudencia en sus finanzas. La incertidumbre en torno a la recuperación ha provocado que los depósitos de loso hogares superen los 943.700 millones de euros en noviembre. La cifra más elevada de la serie que el Banco de España recopila desde 1989 que supera el anterior récord de julio.

Es evidente que las familias siguen muy reticentes a gastar. Tras sumar 1.500 millones de euros en noviembre, los depósitos acumulan una subida de 26.600 millones de euros en lo que va de año. Y la subida ha sido constante en los últimos 15 meses, si se descuenta el ligero descenso del 0,3% experimentado en agosto, cuando los españoles se animaron a tirar de sus ahorros, aunque de forma muy moderada, para financiar las vacaciones de verano.

Las cifras son más contundentes si cabe si se tienen en cuenta los datos previos a la pandemia. Allá por febrero de 2020, la cifra de depósitos custodiados por los bancos españoles rondaba los 851.500 millones de euros. Es decir, desde entonces han engordado en 92.200 millones de euros.

El problema no es solo que esta búsqueda de seguridad por parte de los ahorradores termine por dar al traste con la esperanza de que todo ese ahorro embalsado se vaya canalizando al consumo en los próximos meses y sirva de motor de la recuperación económica.

Las propias familias se enfrentan a un dilema mucho peor: la erosión que está sufriendo todo ese dinero metido en cuentas corrientes por el 'efecto carcoma' de la inflación, que en noviembre aceleró al 5,6% en tasa interanual. Y esa subida reduce el poder adquisitivo de los ahorradores. Es decir, con el mismo dinero en el banco, pueden comprar menos cosas.

Empresas

Los datos del Banco de España también reflejan cómo no solo son las familias las que han apostado por incrementar su ahorro en los últimos meses del año. Los depósitos de las empresas también se crecieron de forma notable en noviembre, hasta alcanzar los 305.600 millones de euros.

Se trata de 9.400 millones de euros más que el mes anterior y cerca de 10.000 millones por encima de lo registrado a final de año. Y eso que los descensos mensuales han sido más habituales en este apartado de empresas, ante la necesidad de tirar de la liquidez disponible para afrontar los efectos de la crisis.

En total, y según los datos del Banco de España, los depósitos de los residentes superaron los 1,6 billones de euros el mes pasado. Una cifra nunca vista y que, pese a la mayor sensación de seguridad para los ahorros, sigue en jaque por el impacto de la inflación.