Publicidad de Bit2me.com en la Puerta del Sol de Madrid. / r. c.

Un 'inversor espía' detecta deficiencias en la publicidad de las plataformas de criptoactivos

Un total de 4,4 millones de españoles invierten en criptoactivos y, de ellos, más de una cuarta parte ya supera los 6.000 euros de inversión

CLARA ALBA Madrid

«Comprar criptomonedas nunca fue tan fácil». «Compra y vende criptomonedas en minutos». «Comience en tan solo un minuto». Son solo algunos de los mensajes con los que las principales plataformas de compra y venta de criptomonedas intentan atraer a potenciales clientes en un mercado cada vez más competitivo y cuyo interés ha crecido como la espuma en los últimos tiempos.

Según un reciente estudio de Asufin, hasta 4,4 millones de españoles invierten en criptoacitvos y, de ellos, más de una cuarta parte, un 26,2%, ya supera los 6.000 euros de inversión.

Las llamadas a un proceso rápido, sencillo y, en muchas ocasiones, apoyadas con la imagen de populares figuras como youtubers o deportistas ha generado cierto recelo entre los reguladores, que temen que los inversores, en concreto los minoristas, acudan al reclamo de la promesa de rápidas rentabilidades sin ser conscientes de la volatilidad que caracteriza a este mercado.

En este contexto, Asufin ha llevado a cabo su primer 'Mystery Shopping' sobre inversión en criptomonedas, para determinar el grado y la forma en la que las plataformas ofrecen sus servicios al consumidor, tanto antes como después de la operación. Para el proceso, la asociación ha invertido 100 euros en bitcoins en cinco plataformas distintas (Binance, Crypto.com, Coinbase, Bit2me y 2gether) durante 50 días, y las conclusiones son claras: «Se constata la alta volatilidad, oscilando en ese escaso periodo de tiempo de pérdidas del 14% (86,2 euros) a ganancias del 32% (131,75 euros), para finalizar e 128,42 euros», indican desde Asufin.

El estudio también refleja cómo en la publicidad empleada por estas empresas se observa una «tendencia a obviar los riesgos de la operación», primando la oportunidad de negocio y la facilidad para obtener rápidos beneficios. El informe concluye, además, que se observan términos como la «facilidad» y la «sencillez» de operar en la plataforma y, sobre todo, la rapidez en obtener grandes beneficios económicos con este tipo de inversión.

Toque de atención de la CNMV

Una situación que esta semana ha generado una enorme polémica con un tuit de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en el que el organismo daba un serio tirón de orejas al futbolista Andrés Iniesta por anunciar en sus redes sociales el portal Binance. «Hola, @andresiniesta8, los criptoactivos, al ser productos no regulados, tienen algunos riesgos relevantes», advertía la institución a través de su cuenta de Twitter.

Precisamente, la normativa que el supervisor está preparando para regular la publicidad de los criptoactivos -en la que se establece que las campañas dirigidas a más de 100.000 personas tendrán que presentarse con 15 días de antelación para recibir el visto bueno-, va más allá de los tradicionales anuncios en radio, prensa escrita o cartelería. Internet también será objeto del escrutinio regulador. Sobre todo cuando las recomendaciones se lleven a cabo por redes sociales.

Aunque el borrador de la norma no lo menciona específicamente, se vigilarán de cerca a los denominados 'influencers', con un importante número de seguidores que pueden dejarse 'aconsejar' por sus ídolos, aunque estos no sepan nada de finanzas. Lo mismo ocurrirá en el caso de sus videos promocionales.

«En numerosas ocasiones se recurre a actores famosos o a empresarios de éxito como ejemplo para animar a la inversión, apelando a valores como la valentía, la libertad, la igualdad de oportunidades, el avance tecnológico o la anticipación al futuro», explican los autores del informe. «Llama la atención que la publicidad aparece en un entorno eminentemente masculino, como los deportes, sustituyendo a las recientemente prohibidas casas de apuestas en la Fórmula 1 o en el fútbol», añaden.

Durante el proceso, la asociación ha comprobado que las plataformas no ofrecen información clara y sencilla sobre las características de los productos que proporcionan, «de manera que un consumidor inexperto puede comprar un activo indexado al bitcoin pensando que está obteniendo la moneda propiamente dicha», advierten.

Precios y reclamaciones

El estudio, que se ha realizado en función del número de usuarios, número de criptomonedas que ofrece y su relevancia a nivel internacional y nacional, analiza también el coste en términos de distintas comisiones y gastos, «que no se muestran al inversor de manera clara e intuitiva antes de la inversión». En este punto, la plataforma más barata es 2gether, mientras que la más cara es Coinbase.

En cuanto a la atención al cliente, todas las plataformas ofrecen un chat en línea y un sistema de contacto online (mediante tickets, formularios o correo electrónico ). Solo Coinbase ofrece teléfono de Atención al cliente, pero con numeración de Estados Unidos (de pago) y con atención en inglés. La plataforma Bit2me indica un número de atención telefónica en su web que, sin embargo, no está operativo.

En cuanto a la información sobre la posibilidad de efectuar una reclamación, Bit2Me y 2gether indican que son Entidad de Dinero Electrónico (EDE) supervisados por el Banco de España. Por su parte, Coinbase señala que está sometida a la supervisión del Banco de Irlanda y que, en caso de recibir una reclamación por parte de un consumidor, se somete al fuero del mismo.

Sin embargo, toda la información de Coinbase solo está disponible en inglés. Aún más difícil de encontrar resulta la información facilitada por Binance y Crypto.com, que se limitan a indicar que operan mediante su filial domiciliada en Malta y que cualquier reclamación debe remitirse en inglés/ castellano al organismo de arbitraje de Hong Kong y Malta respectivamente. Binance indica además, que solo aceptará reclamaciones individuales y prohíbe expresamente cualquier acción colectiva ('class action').