Paneles de la Bolsa de Madrid / EFE

El Ibex-35 cae un 1,4%, hasta los 7.850 puntos

Los números rojos tiñen a todos los mercados a uno y a otro lado del Atlántico

Cristina Vallejo
CRISTINA VALLEJO Madrid

Jornada de severos descensos en los mercados de renta variable europeos. El Ibex-35 terminó el día con un recorte del 1,41%, para dar un último cambio en los 7.852,7 puntos, su nivel más bajo desde diciembre. De las nueve jornadas que han transcurrido desde el 15 de enero, el selectivo ha caído en seis de ellas.

Las plazas del Viejo Continente en su conjunto sufrieron su mayor descenso en cinco semanas, ante el desacuerdo que ha surgido entre AstraZeneca y la Unión Europea sobre los retrasos en la distribución de las vacunas contra el coronavirus. Y no pudieron compensarlo los comentarios procedentes del Banco Central Europeo, que apuntan que los mercados están subestimando la posibilidad de un recorte de los tipos de interés. Esto último favoreció una depreciación del euro frente al billete verde. Al cierre de la sesión europea, la moneda comunitaria perdía un 0,55% frente al dólar, con lo que el tipo de cambio se situaba por debajo del nivel de 1,21 unidades.

De esta manera, el PSI-20 de Lisboa fue el peor del día, con un recorte del 2,12%. Mientras tanto, el Dax alemán se dejó un 1,8%. El Ftse Mib de Milán retrocedió casi un 1,5%, mientras que el Ftse 100 británico corrigió un 1,3% y el Cac 40 francés, un 1,15%.

También en Wall Street los indicadores se movían a la baja. Así, al término de la sesión europea, el Dow Jones bajaba alrededor de un punto porcentual, mientras que el S&P 500 retrocedía un 1,15% y el Nasdaq, alrededor de un 0,85%. Se trata del mayor descenso en la Bolsa de Nueva York de las tres últimas semanas, pese a que la plaza estadounidense lograba rebajar las caídas de la apertura ante la especulación de que la Reserva Federal norteamericana lanzaría un mensaje suave a los mercados. Los analistas de Bankinter ponen el foco en los resultados empresariales del cuarto trimestre que se están presentando en Estados Unidos y valoran que estén siendo mejores de lo esperado: por el momento muestran una caída del beneficio por acción del 2,5%, frente al descenso del 8,8% que se preveía.

En Naturgy, después de su subida de más del 15% este martes tras la oferta lanzada por el fondo IFM sobre más de un 22% de sus acciones, volvió a subir este miércoles: terminó con una revalorización del 0,72%. En cuanto a PharmaMar, que se disparó más de un 20% en la jornada de este martes por los buenos resultados de su fármaco contra el coronavirus, también continuó ganando posiciones: al cierre ganaba un 1,22%.

En positivo, dentro del selectivo, Merlin Properties encabezó las ganancias, con una subida del 3,80%. Le siguieron Eangás y Grifols, con ascensos de más de tres puntos porcentuales. Después, Telefónica, Red Eléctrica, Colonial e Indra, que sumaron más de un 1%.

Los valores que más perdieron fueron los de las energías renovables, con Solaria, que se dejó un 10,82%, a la cabeza. A continuación se colocó Acciona, que retrocedió un 7,24%. Siemens Gamesa, por su parte, bajó un 5,84%. Ello, después de que Citi haya advertido de una posible corrección en el sector del 30% durante este año, a causa de su sobrevaloración.

Entre los más castigados, también Bankinter, ArcelorMittal y Bankia, que bajaron más de un 4%, mientras que Santander y CaixaBank retrocedieron más de un 3%.

En el mercado de deuda, la prima de riesgo de España persistía por encima de los 60 puntos básicos, con la rentabilidad del bono español a diez años situada en el 0,07%, mientras que la de su comparable alemán se situaba en el -0,55%. En cuanto al bono estadounidense a ese mismo vencimiento, su rendimiento volvía a caer hasta niveles poco por encima del 1%, cuando hace días llegó a estar sobre el 1,15%.

El precio del petróleo, por su parte, se movía al alza. El barril de West Texas, de referencia en Estados Unidos, sumaba un 0,75%, hasta los 53 dólares. El barril de Brent, de referencia en Europa, avanzaba un 0,5%, hasta rebasar los 56 dólares. El oro, por su parte, se mantenía plano en el entorno de los 1.850 dólares la onza.