Parqué de la Bolsa de Madrid / EFE

El Ibex-35 pierde un 1,4% en la sesión y un 0,3% en la semana

El selectivo doméstico borró las ganancias acumuladas al principio de una semana marcada por el Brexit, la negociación de un nuevo paquete de apoyo fiscal en EE UU y el avance de la pandemia

Cristina Vallejo
CRISTINA VALLEJO Madrid

El Ibex-35 cerró la jornada con un descenso del 1,42%, lo que le hizo perder la cota de los 8.100 puntos y dar un último cambio en los 8.037,40 enteros. Con ello, además, en la semana, termina con una caída del 0,3%. Se trata de la segunda semana consecutiva de descensos para el selectivo doméstico, después de que en la anterior se dejara más de un 3%. El Ibex-35 está notando el vértigo de haber ganado un 25% en el mes de noviembre y ahora va plegando velas. A principios de este mes ha llegado incluso a rebasar los 8.300 enteros, pero desde esa cifra se ha replegado.

Siemens Gamesa encabezó las ganancias del día en el Ibex-35, con una revalorización del 3,62%. A continuación se colocó PharmaMar, que sumó un 2,55%. Además, Solaria avanzó un 1,60%. Pocos títulos más cerraron con ganancias: apenas Grifols, Cie, Cellnex, Viscofán e Iberdrola. Únicamente ocho valores, pues, de los 35 componentes del selectivo se lograron salvar de los recortes.

En el otro lado de la tabla, Amadeus fue el peor, con un recorte del 4,3%. Le siguieron Mapfre y el Santander, que cayeron alrededor de un 4,10%. El descenso de Colonial se acercó a los cuatro puntos porcentuales. Bankinter, Merlín y Ferrovial perdieron más de tres puntos porcentuales. E IAG, ArcelorMittal, Meliá, Enagás, CaixaBank y Acciona se dejaron más de dos puntos porcentuales.

En la última semana, las subidas las protagonizó Solaria, con una ganancia de más del 14%. La revalorización de PharmaMar y de ArcelorMittal se quedó a las puertas del 10%. Y también destacó Cie, con un ascenso del 7,7%. En negativo, el peor de la semana fue Telefónica, que perdió un 6,34%. Enagás, por su parte, se dejó más de un 5%, y más de un 4% bajaron Amadeus y Repsol.

En el resto del Viejo Continente, en la sesión, también dominaron las pérdidas, pero fueron de menor dimensión que las sufridas en el Ibex-35. Sólo se acercó al selectivo en números rojos el PSI-20 de Lisboa, que perdió un 1,30%. Mientras, el Cac 40 francés se dejó un 0,4%. El Dax alemán y el Ftse 100 británico retrocedieron alrededor de un 0,3%. El Ftse Mib de Milán cayó alrededor de un 0,15%.

Al otro lado del Atlántico, también números rojos. Tras el cierre de la sesión europea, el Dow Jones y el S&P 500 se dejaron algo más de medio punto porcentual. Y el Nasdaq bajaba alrededor de un 0,15%.

Tanto la última semana como la última jornada han estado marcadas por la evolución de las negociaciones sobre el Brexit, que ya se están desarrollando sobre el reloj y con síntomas de que las posiciones de los negociadores siguen distantes. También por las incertidumbres sobre el nuevo programa de estímulo fiscal que se prepara en Estados Unidos, que se está haciendo esperar más de lo debido, pero que finalmente puede tener un mayor volumen del esperado. A ello en la última jornada se ha sumado un nuevo ingrediente: la volatilidad introducida por el último vencimiento de futuros y opciones sobre índices y acciones, la llamada cuádruple hora bruja y que siempre suele introducir un plus de volatilidad, de este año. Además, la pandemia sigue creciendo en incidencia a uno y a otro lado del Atlántico. Y los gobiernos están decidiendo nuevas medidas de restricción para frenar la expansión de los contagios.

En el mercado de deuda, la rentabilidad del bono español a diez años terminó la semana en el 0,04%. Se resiste a entrar en negativo, pese a haber realizado alguna incursión en ese terreno en los últimos días. Al término de la sesión bursátil, la prima de riesgo se situaba en los 62 puntos básicos, lo que suponía una ampliación del 3% respecto a la jornada anterior.

El euro aflojó un poco su apreciación. Así, al cierre de la semana retrocedía un 0,23%, hasta el nivel de 1,2234 unidades.

En el mercado de materias primas, el petróleo retomó su senda alcista. Al cierre de la sesión, el barril de Brent, de referencia en Europa, ganó un 1%, hasta rebasar los 52 dólares. El barril de West Texas, de referencia en Estados Unidos, se anotó un 1,2%, hasta rozar los 49 dólares. El oro, por su parte, se mantenía plano cerca de los 1.890 dólares la onza.