Panel de la Bolsa de Madrid / EFE

El Ibex-35 recupera los 7.000 con el impulso de Merlin, IAG y la banca

El selectivo contó además con la complicidad de Repsol y Telefónica, que lograron contrarrestar las caídas de las eléctricas

Cristina Vallejo
CRISTINA VALLEJO Madrid

Segunda jornada consecutiva de ganancias en el Ibex-35. El selectivo español terminó el día con un avance del 0,67%, para dar un último cambio por encima de los 7.000 puntos que perdía la semana pasada. El indicador marcaba al cierre los 7.021,60 puntos.

Este resultado fue posible con el cierre al alza de 23 de sus componentes, liderados por Merlin Properties, que se disparó casi un 10%, entre rumores de una posible operación corporativa. A continuación, fuerte rebote de IAG, que sumó más de un 6%. La subida de la aerolínea fue extensiva a casi todos los demás valores del sector turístico, pero con mayor discreción. Así, Meliá terminó el día con una revalorización del 2,8%, mientras que Aena ganó alrededor de un 2,5%.

El sector bancario, después del intenso impulso registrado el lunes, puso mucho de su parte para hacer posible otro cierre al alza en el Ibex-35. De esta manera, Sabadell, CaixaBank y el Santander avanzaron más de tres puntos porcentuales. BBVA, por su parte, se anotó un 1,87%. Bankia y Bankinter se quedaron un poco atrás, al sumar un 0,59% y un 0,13%, respectivamente. Con las subidas de las dos jornadas que llevamos de esta semana, las acciones bancarias se resarcen en parte de las gruesas pérdidas que sufrieron la semana anterior, cuando llevaron tan mal la presentación de sus cuentas del segundo trimestre.

Entre los valores alcistas, también fue muy relevante que Repsol terminara la jornada con ganancias de un 3,3%, al tiempo que Telefónica avanzó un 2,3%.

En negativo, Enagás fue el peor, con un descenso del 1,99%. Amadeus, la excepción dentro de los valores turísticos, por su parte, cayó un 1,90%. Y también con retrocesos de más de un punto porcentual cerraron Cellnex, Siemens Gamesa y Endesa. Inmediatamente después, Iberdrola, que cayó un 0,8%. No fue una buena jornada, por tanto, para las acciones de las compañías eléctricas.

En el resto del Viejo Continente, comportamiento mixto. El peor de todos fue el Dax alemán, que bajó un 0,36%. Mientras, el Ftse 100 británico terminó prácticamente plano. El Cac 40 francés, por su parte, se anotó un 0,28%, al tiempo que el PSI-20 de Lisboa subió un 0,73%. El que firmó su mejor comportamiento fue el Ftse Mib de Milán, que ganó un 1,21%.

En Wall Street, al cierre de la sesión europea, los indicadores registraban un comportamiento mixto. Después de varios días con el Nasdaq liderando las ganancias, se imponía la recogida de beneficios en el indicador tecnológico, que bajaba alrededor de un 0,10% tras el toque de campana en el Viejo Continente. El Dow Jones, por su parte, se apuntaba alrededor de un 0,4%, y el S&P 500 ganaba un 0,10%.

Esta evolución en un contexto en el que, según explica Susan Joho, economista de Julius Baer, los últimos datos económicos muestran recuperaciones a ritmos muy diferentes dependiendo de las geografías. De este modo, afirma que la velocidad de la recuperación china es más rápida de lo esperado, mientras que califica la evolución de Europa como «prometedora», aunque algo más lenta. En cuanto a Estados Unidos, observa signos mixtos, con la elevada incidencia de pandemia de covid-19 elevando la incertidumbre.

En el mercado de materias primas, nuevos ascensos para el precio del crudo. El barril de Brent, de referencia en Europa, se anotaba un 0,44% al término de la sesión europea, para rebasar los 44 dólares. El barril de West Texas, de referencia en Estados Unidos, ganaba un 1,44%, hasta los 41,60 dólares.

El precio del oro, por su parte, se anotaba otro 1,4%, para situarse en los 1.992 dólares la onza.

En el mercado de deuda, la prima de riesgo de España se estrechó alrededor de un 1,5%, para situarse por debajo de los 85 puntos básicos. La rentabilidad del bono español a diez años cayó con fuerza desde el 0,33% de la sesión de ayer hasta el 0,28%. También cayó el interés del título alemán a diez años: desde el -0,52% hasta el -0,56%.

La rentabilidad del título americano a diez años también bajó: desde el 0,56% hasta el 0,52%.

Precisamente en la caída de las rentabilidades de los bonos pudo residir la razón por la que retrocedieron tanto los títulos ligados a las 'utilities', cuyo comportamiento suele ser el inverso al del rendimiento de la deuda pública.