Interior de la Bolsa de Madrid / EFE

El Ibex-35 salva los 8.000 pese a recortar un 1,95% semanal

El índice termina la jornada con una subida del 0,22% e interrumpe una secuencia de tres sesiones seguidas de pérdidas

Cristina Vallejo
CRISTINA VALLEJO Madrid

El Ibex-35, pese a comenzar la sesión en negativo y llegar a perder la cota de los 8.000 puntos, logró salvar el día. Al cierre, el índice se anotaba un 0,22%, para dar un último cambio en los 8.055 enteros. Con ello, ha conseguido interrumpir una secuencia de tres sesiones consecutivas de pérdidas. Pero, a la postre, el indicador ha cerrado la semana con un retroceso de cerca de dos puntos porcentuales, tras haber sumado cerca de un 6% en la semana anterior.

En el selectivo español, Naturgy encabezó las ganancias, con una subida del 2,54%. A continuación se situaron Enagás y Endesa, con avances de un 2,3% y de un 2,19%, respectivamente. Viscofán, Repsol y Red Eléctrica ganaron más de un punto porcentual. El sector energético, por tanto, fue el que salvó con sus ascensos al selectivo.

En negativo terminaron catorce valores. Solaria fue el más bajista, con una significativa caída del 5,76%. Después se situaron Mapfre, Acciona, Ferrovial, Bankinter y PharmaMar, que bajaron entre un 1,77% y un 1,18%, por ese orden.

En el resto del Viejo Continente, números verdes. El Ftse 100 británico fue el mejor, con una subida cercana al punto porcentual, coincidiendo con la jornada en que se conocía que el PIB del Reino Unido sufrió una contracción récord del 9,9% en el año 2020. Mientras tanto, el Cac 40 francés sumó un 0,60%. El Ftse Mib de Milán se anotó un 0,44%. El Dax alemán, mientras tanto, cerró prácticamente plano. La excepción fue el PSI-20 de Lisboa, que bajó cerca de un 1,9%.

Europa logró esquivar las pérdidas con las que se movía por la mañana, y eso que en Wall Street persistía la debilidad. Así, el S&P 500 y el Nasdaq apenas ganaban un 0,15% en la apertura de la Bolsa de Nueva York, mientras que el Dow Jones se dejaba alrededor de un 0,10%. Los analistas de Bankinter destacan que los resultados empresariales dan soporte al mercado americano. Ya un 73% de las compañías del S&P 500 han presentado sus cuentas correspondientes al año 2020. De ellas, el 81,2% han batido las expectativas del mercado, mientras que únicamente el 15,5% han decepcionado.

Pero en Estados Unidos conocimos este viernes que la confianza de consumidores se deterioró en febrero, debido a la caída de los ingresos en los hogares más pobres. De esta manera, el índice que elabora la Universidad de Michigan cayó hasta los 76,2 puntos desde los 79 puntos de enero. Ello enturbia las perspectivas de futuro de la primera economia del mundo, si bien da argumentos a favor del ambicioso plan de recuperación que defiende la nueva Administración americana.

En el mercado de deuda, la rentabilidad del bono español a diez años subía hasta el 0,15% al cierre de la sesión europea. El interés de su comparable alemán se movía en el entorno del -0,43%, también en niveles superiores a los de la jornada anterior. Mientras tanto, la prima de riesgo rondaba los 59 puntos básicos al cierre de la sesión europea.

El rendimiento del bono americano a diez años, por su parte, avanzaba desde el 1,15% hasta el 1,18%. Este incremento en la rentabilidad de la deuda estadounidense -y la que también tuvo lugar en Europa- puede obedecer a que hay voces en Estados Unidos que afirman que el plan de estímulo que defiende Joe Biden por 1,9 billones de dólares puede provocar un recalentamiento de la economía en forma de una mayor inflación.

En el mercado de materias primas, pese a los descensos de la apertura, su cotización remontó al término de la jornada. Así, el barril de Brent, de referencia en Europa, avanzaba un 1,15% al cierre de las plazas del Viejo Continente, hasta los 61,84 dólares. El barril de West Texas, de referencia en Estados Unidos, sumaba un 0,95%, hasta rozar los 59 dólares. El oro, por su parte, avanzó un 0,14%, hasta los 1.828 dólares la onza.