Parqué de la Bolsa de Madrid / EFE

Las empresas del Ibex-35 redujeron un 36% el valor de su autocartera en 2019

El importe de la amortización de acciones el año pasado creció de forma importante, lo que refleja el aumento de esta forma de retribución al accionista entre las principales cotizadas españolas

Cristina Vallejo
CRISTINA VALLEJO Madrid

La valoración de la autocartera de las empresas del Ibex-35 ascendía a cierre de 2019 a los 2.229 millones de euros, lo que supone un descenso del 36% respecto a los 3.473 millones de euros de un año antes, de acuerdo con cifras de Bancos y Mercados Españoles (BME).

Y es que, el valor de las acciones en autocartera, es decir, en manos de las propias compañías del selectivo español, pasó de representar el 0,67% del capital total en 2018 a suponer un 0,38% al finalizar el ejercicio 2019.

Esta reducción obedece, principalmente, al elevado número de amortizaciones de acciones propias que tuvieron lugar en el año 2019, lo que llevó a muchas empresas a rebajar las posiciones de autocartera a cierre de ejercicio. De este modo, de las 31 compañías del Ibex-35 que tenían autocartera al final de 2019, en dieciséis de ellas el porcentaje era inferior al de un año antes, en trece era superior, mientras que en otras dos apenas había variaciones de un ejercicio para otro.

De acuerdo con datos de BME, l as reducciones de autocartera más relevantes coincidieron con las empresas que realizaron grandes amortizaciones de acciones propias en 2019, con la excepción de Repsol y Viscofán, que si bien realizaron estas operaciones, a continuación volvieron a incrementar rápidamente su autocartera con compras de acciones propias en el mercado. Así, las compañías que amortizaron autocartera y acabaron el año con menor porcentaje de su capital en sus manos fueron Acciona, Acerinox, Amadeus, Bankia, Ferrovial, Iberdrola y Naturgy.

En el lado contrario, entre las compañías que registraron los aumentos más relevantes del valor de la autocartera durante el año pasado destacó Mediaset: tras las amortizaciones de acciones propias de 2018 volvió a comprar hasta catorce millones de acciones representativas del 4,36% de su capital. También, Repsol, que tras las amortizaciones efectuadas en 2018 y 2019, volvió a tener diez millones de acciones en su autocartera, es decir, un 0,68% de su capital. Mientras tanto, ACS tenía a cierre del año pasado once millones de acciones propias en sus manos que suponen el 3,62% de su capital. Ence, por su parte, contaba con tres millones de acciones representativas del 1,34% de su capital; y Meliá, también con 3 millones de acciones cuenta con un 1,50% del total de su capitalización en su autocartera.

En el ránking de compañías por el volumen de autocartera sobre el capital emitido, tras Mediaset, ACS y Meliá, se colocaba Telefónica, con un 1,49%, y por encima del 1% también se situaba Merlin Properties. Con casi ese porcentaje, se colocaba Mapfre.

Entre los valores con autocartera, pero más reducida, se situaban Bankinter (0,02%), Acerinox (0,03%) y Santander, Cellnex y CaixaBank (0,05%).

Pero si en conjunto el valor de la autocartera de las empresas del Ibex-35 cayó fue porque, también en su conjunto, las amortizaciones de acciones por parte de las compañías se incrementaron un 45% en 2019 con respecto al año anterior, desde los 3.604 hasta los 5.224 millones de euros.

Iberdrola y Repsol fueron las empresas que amortizaron más millones de euros en acciones: la primera amortizó 2.500 millones y la segunda, 1.020.

La legislación española establece que, como máximo, las sociedades cotizadas pueden tener un 10% de autocartera. En 2019, de las 31 empresas con autocartera, siete tenían porcentajes superiores al 1%.

Las compañías utilizan la autocartera, por ejempo, para aumentar la retribución al accionista: con su amortización, reducen capital e incrementan el beneficio por acción y, por tanto, la participación de los accionistas en las ganancias de la compañía, como hicieron el año pasado ACS, Acciona, Acerinox, Amadeus, Bankia, Ferrovial, Iberdrola, Naturgy, Repsol o Viscofán. También a veces las compañías retribuyen a los inversores con acciones propias o a sus directivos y empleados. O incrementan la liquidez del valor sacándolas a mercado.