Retortillo, Salamanca, antes del inicio de la excavación de la mina. / EFE/ Stop Uranio

La CNMV suspende a Berkeley ante su ruptura con el fondo de Omán

El fondo soberano reclama a la compañía 56 millones de euros, haciendo casi imposible el desarrollo de su principal proyecto inversor, la mina de uranio en Salamanca

C. A. / EP
C. A. / EP Madrid

El futuro de Berkeley se complica. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha suspendido la cotización de la compañía en el mercado español, después de que la empresa solicitase la misma acción en el parqué australiano donde también cotiza. ¿El motivo? Su ruptura con el fondo soberano de Omán, uno de sus principales inversores que ahora pone en riesgo todo el plan de negocio de la compañía.

Las dificultades para la empresa en España no son menores. Su principal proyecto -sobre el que la compañía ha centrado su actividad en el país- es el desarrollo de una mina de uranio en Retortillo (Salamanca). Una mina que ha encontrado la oposición de las autoridades y que ahora, a la espera de posibles alegaciones, se complica aún más con la ruptura con el fondo.

El problema es que Berkeley ha recibido una reclamación de Singapure Mining, subsidiaria del fondo de Omán, sobre el contrato de inversión el pagaré convertible acordado en 2017 para el proyecto. En concreto, el fondo reclama el pago inmediato del principal de 65 millones de dólares (unos 56 millones de euros) asegurando que el acuerdo «se ha frustrado».

La compañía ha rechazado estas acusaciones y explica que ha pedido al inversor pruebas de la acusación, mientras busca asesoramiento legal para solucionar el asunto. A la espera de conocer nueva información, el valor se mantiene suspendido de cotización en 0,1937 euros.

Esté 'revés inversor' se suma a la oposición de las autoridades al proyecto en Salamanca. La compañía ha aprovechado para denunciar que el CSN solicitó información y aplicó criterios uqe, a su juicio, se corresponden con otras etapas futuras del desarrollo de la instalación, «pero no con la autorización de construcción, que es sobre lo que debía informar el CSN».

Berkeley recuerda que en España han existido al menos cuatro plantas de explotación mineral a cielo abierto similares a la planta de Retortillo, entre las que se encuentran la fábrica de uranio de Andújar, en Jaén, que estuvo operativa entre 1959 y 1981, y la planta LoboG, en La Haba (Badajoz).

La compañía concluye que el CSN «ha actuado fuera de la legalidad, perjudicándola gravemente al haber tratado su proyecto de una manera injustificadamente distinta, más estricta y más exigente en comparación con otros proyectos de la misma naturaleza».

«El análisis de dichos expedientes realizado por Berkeley ha revelado el trato discriminatorio que ha sufrido por parte del CSN al evaluar su proyecto, que ha supuesto la exigencia de multitud de requisitos que, sin embargo, se han obviado en los procedimientos de autorización de instalaciones similares», insisten desde la compañía, desde donde siempre han defendido el proyecto de la mina por su capacidad para generar empleo. En concreto, y según consta en su última información pública, ya habrían recibido 21.000 solicitudes registradas para trabajar en ella, con la perspectiva de crear 400 puestos de trabajo y más de 2.750 sumando los indirectos.