Las pantallas del Nasdaq dan la bienvenida a su nuevo componente / efe

Airbnb debuta en Bolsa descontando una recuperación fulgurante del turismo

Su valoración, que no había hecho más que revisarse al alza en los últimos días, llega hasta casi los 145 dólares, más del doble de lo estimado

Cristina Vallejo
CRISTINA VALLEJO Madrid

Airbnb, la plataforma de internet en la que se anuncian pisos de alquiler vacacional, debutaba ayer en el Nasdaq, el índice bursátil estadounidense en el que destaca la importante presencia de compañías tecnológicas. Su precio de salida se fijó la sesión anterior en los 68 dólares por acción, un 13% por encima del rango inicialmente propuesto (entre 56 y 60 dólares), que ya se había incrementado un 20% el día previo. Ello implicaba una valoración de la compañía de 47.000 millones de dólares, frente a los 18.000 millones a los que se había valorado en abril, tras la irrupción del coronavirus, según cálculos de Bankinter.

Sin embargo, la plataforma de alquileres turísticos –y precisamente en una etapa donde el sector de los viajes sigue casi congelado por culpa de la covid– duplicó su cotización nada más estrenarse, abriendo en el mercado a 146 dólares la acción, 2,1 veces más que la cifra fijada de inicio, Durante la sesión incluso alcanzó un máximo de 165 dólares, aunque luego se moderó hasta cerrar el día casi como lo empezó, con un precio de 144,71 dólares por cada título.

Esa fulgurante revalorización ya pasó el miércoles con DoorDash –otra firma tecnológica, pero que presta servicios logísticos– en su estreno bursátil, donde casi duplicó su valor. A 150 dólares por acción –cota que podría alcanzar en pocos días–, la valoración de Airbnb se dispararía hasta los 100.000 millones de dólares (más de 80.000 millones de euros). Un monto muy estimable, considerando que el Banco Santander capitaliza algo más de 45.000 millones de euros.

Para los analistas de Bankinter, la evolución de DoorDash y Airbnb «demuestra un gran apetito inversor sobre empresas tecnológicas». Además, señala que si bien el sector del turismo se ha visto muy penalizado, también se espera que recupere con fuerza una vez se supere la pandemia. En el último trimestre Airbnb logró entrar en beneficios, con 219 millones de euros.

Airbnb tiene su sede en San Francisco, la capital de Silicon Valley, región natal de las principales compañías ligadas a internet entre finales del siglo XX y principios del XXI. «Ningún año en nuestra historia ha sido tan salvaje, loco y definitorio como éste», declaró a Bloomberg Brian Chesky, el primer ejecutivo de la compañía desde el apartamento –que no garaje en esta ocasión– en la calle Rausch de la ciudad estadounidense donde nació la idea de Airbnb en el año 2007.